'Telecos'

Telefónica toma el control de O2 en su momento más dulce

Día completo el de ayer en la historia de la mayor compra española en el extranjero. Telefónica ha tomado el control total de O2 -tanto de la propiedad como del consejo- y lo ha hecho justo en la jornada en que la británica ha anunciado el cierre de un trimestre récord en captación de clientes.

No ha habido sorpresas. Ayer concluía el plazo para que Telefónica declarara incondicional en todos los aspectos la opa sobre O2 y así ha sido. Una vez pasado el trámite de la Comisión Europea y cumplidas sus condiciones -la renuncia a Freemove-, los flecos por cerrar antes de concluir una operación de 26.000 millones de euros eran casi pura rutina.

Sin duda alguna sobre el éxito total de la opa, el presidente de Telefónica, César Alierta, ha aprovechado la jornada para constatar la nueva titularidad española de la operadora británica de mayor crecimiento. Ha tenido reuniones institucionales en Londres y ha habido visita a la sede de O2, mensajes a empleados y directivos, presentación en el consejo y toma de control del máximo órgano de administración.

La recomposición del consejo tiene efectos inmediatos y supondrá la entrada de cuatro representantes de Telefónica. Y es que O2 mantendrá su marca, su equipo gestor y mucha libertad de actuación, pero la nueva propietaria también impondrá su sello. Lo hará nada menos que a través de Alierta, que tomará posesión como consejero no ejecutivo; de Antonio Viana-Baptista, presidente de Telefónica Móviles y máximo experto en la operadora española del negocio celular, y de Julio Linares, responsable de cohesionar el grupo ampliado y de encontrar sinergias. Jaime Smith, responsable de Cesky Telekom, también entrará en el consejo y será el único con funciones ejecutivas dentro de este órgano. Puesto que la operadora checa se convertirá en filial de O2, Smith formará parte asimismo del comité de dirección.

Telefónica suma más de 180 millones de clientes a cierre de 2005 con la británica

TELEFÓNICA 4,82 -0,56%

Telefónica ha tomado el mando respaldada por un amplio nivel de adhesiones a la opa. Ayer actualizó el dato y cuenta con el respaldo del 67,98% del capital de O2. La prima ofrecida con respecto al precio de cotización ha surtido efecto y para redondear, Telefónica compró el pasado viernes un buen paquete de acciones adicionales, lo que eleva sustancialmente su participación total.

Opa de exclusión

En conjunto, la operadora cuenta con el 76,51% de O2, un porcentaje que le permite superar el límite del 75% que la ley británica exige para que se pueda lanzar una opa de exclusión y para el cual han sido imprescindibles las compras de última hora de Telefónica.

La firma presidida por Alierta tiene la intención expresa de sacar a O2 de Bolsa, pero el porcentaje definitivo a excluir todavía se desconoce. En primer lugar, porque hasta el día 26 no se cierra el plazo para adherirse a la opa; en segundo, porque Telefónica podría ampliarlo si quisiera. Todo apunta, además, que así será, porque la normativa de opas de Reino Unido fija un porcentaje a partir del cual la exclusión es automática. Es el 90% y esperar a superarlo no supone demasiados problemas y sí mucho ahorro de papeleo si se consigue.

También los gestores de la operadora británica hasta ayer independientes han sabido elegir el día para hacer el traspaso de poderes. O2 llega a la firma española en su mejor momento, con un ritmo de captación de clientes en Reino Unido y Alemania desconocido hasta ahora y un récord de crecimiento. Estas cifras permiten a los ejecutivos de O2 demostrar su buena gestión y a Telefónica, enseñar al mundo financiero que compra una empresa con potencial y realidad de crecimiento.

O2 ha cerrado el ejercicio con 27,4 millones de clientes, después de sumar 1,75 millones en los últimos tres meses. Estos datos fueron divulgados ayer y superan por mucho las previsiones más optimistas de los analistas.

La mejor evolución se ha dado en Reino Unido, donde O2 ha captado casi 900.000 usuarios, su récord absoluto. Cuenta con 15,98 millones de consumidores en su país, lo que la convierte en líder por un día del ranking. Lo es porque Vodafone todavía no ha dado sus cifras. Lo hará hoy y le basta con captar 217.000 clientes para superar a O2. Las previsiones son que sume 383.000 -según una encuesta de Bloomberg-, así que habrá que esperar para ver si se confirman.

También en Alemania O2 se ha comportado como si el mercado no estuviera saturado en absoluto. Ha conseguido 823.000 usuarios y cierra el año con 9,77 millones. En Irlanda, mientras tanto, la compañía ha logrado superar la parálisis de principios de año y ha captado 32.000 consumidores.

Estas cifras y su propio crecimiento orgánico permiten a Telefónica superar los 180 millones de clientes a cierre de 2005, muy cerca del objetivo de 190 millones comprometido para 2008.

Llega el momento del cobro

La declaración de incondicionalidad en una opa formulada en Reino Unido supone un momento importante para los accionistas. Llega el cobro y la recompensa a los que un día invirtieron en la operadora británica. Es imposible conocer las plusvalías de todos ellos, pero basta con recordar que O2 ha subido más de un 60% en doce meses para hacerse una idea.

A partir de ayer, Telefónica dispone de 14 días para liquidar los 200 peniques prometidos por acción. Los que no se hayan sumado todavía a la oferta están a tiempo y en su caso tendrán que esperar otras 14 jornadas para cobrar desde que su adhesión se demuestre válida. Empieza, por tanto, el desembolso real para Telefónica.

Uno de los accionistas que recibirá su capital es la propia Telefónica. Las compras del pasado viernes han elevado su participación hasta el 8,52%, con lo que se convierte en el máximo accionista de O2 por delante de Credit Suisse y del Deutsche Bank. Las compras anticipadas le permiten ahorrarse casi 28 millones entre arbitraje bursátil y dividendos en una liquidación teórica.

En las últimas compras la ganancia de Telefónica ha sido menor, porque la cotización está muy ajustada. O2 cerró ayer a 199,75 peniques.

Esta cotización indica que también la Bolsa da por concluida con éxito la compra. Telefónica ya lo ha hecho, no sólo con los cambios en el consejo, sino también con variaciones entre los ejecutivos. David Arculus renuncia a la presidencia de O2. Será sólo consejero no ejecutivo tanto de la británica como de Telefónica. El hasta ahora consejero delegado, Peter Erskine, asume también su puesto. Entrará en Telefónica como consejero ejecutivo, probablemente en el consejo de mañana. El responsable de Alemania, por su parte, será consejero de Móviles.