EDITORIAL

Cara y cruz en las ventas de coches

El año 2005 se cerró con el segundo récord histórico consecutivo en la venta de coches en España. El incremento ha sido moderado y la curva de crecimiento ha mostrado un perfil descendente a lo largo del año, pero en todo caso se trata de un aumento sobre una cifra que en sí mostraba ya una demanda fortísima. La desaceleración en el crecimiento observada a lo largo de 2005 va camino de convertirse en el año recién comenzado en una caída de las ventas, según las previsiones de la industria. Con todo, ese no es el principal reparo al récord de ventas confirmado ayer.

La mayor causa de preocupación en el sector es la divergencia entre la evolución de las ventas y la de la producción. Así, mientras las matriculaciones marcan un nuevo récord, la fabricación de coches ha descendido en unas 300.000 unidades, quedando por debajo de las previsiones más pesimistas. La debilidad de la demanda exterior y la pérdida de cuota en el mercado interno confluyen y explican la crisis que atraviesan algunos de los principales fabricantes presentes en nuestro país.

El ejemplo del grupo Volkswagen, que ha desplazado a PSA como líder en España y que se erige en protagonista del nuevo récord, es bastante ilustrativo. Crecen con fuerza las ventas de sus marcas Skoda y Audi, más moderadamente las de Volkswagen y retroceden las de Seat. Es decir, los coches extranjeros roban cuota a los españoles en su propio terreno. El análisis por modelos de otros fabricantes lleva a la misma conclusión. La deslocalización se hace notar no sólo por decisiones drásticas de adjudicación o traslado de un determinado modelo, sino también por los recortes graduales de producción en respuesta a la pérdida de competitividad y a una demanda decreciente. Por todo ello, el récord merece sólo celebraciones discretas.