Suministro de gas

Gazprom promete restablecer mañana el suministro de gas a sus clientes europeos

El vicepresidente de Gazprom, Alexandre Medvedev, ha asegurado esta tarde que su compañía restablecerá mañana por la tarde el suministro de gas a sus clientes europeos, aunque no ha especificado cómo va a hacerlo. Rusia interrumpió el suministro de gas natural a Ucrania y Moldavia después de que ambos países rechazaran un fuerte aumento del precio del carburante ruso. Esta guerra del gas está afectando a Europa. En las últimas horas, Francia, Alemania, Italia, Austria, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia, Rumania y Croacia han visto reducido su volumen de gas ruso importado en un 30% como media. Rusia acusa a Ucrania de "robar" el combustible en su tránsito hacia Europa mientras Kiev denuncia que Moscú ha restringido el bombeo.

Las reducciones en Francia son de entre el 25 y el 30%, y en Italia del 24%. En el caso de Alemania, no han sido precisadas. España no se verá afectada por este efecto dominó que está provocando la guerra del gas entre Rusia y Ucrania porque no se alimenta energéticamente de los gasoductos afectados.

El consorcio petrolero austriaco OMV ha informado hoy de que el volumen de gas natural ruso que llega a Austria pasando por Ucrania y que cubre un 60% del consumo en la república alpina se ha reducido en un tercio. De momento, la situación está bajo control y la caída del gas importado puede ser compensada con las reservas existentes y con la producción nacional, pero si las cosas se agravan, OMV "no descarta del todo que se produzca un problema limitado de abastecimiento en el sector de los grandes consumidores", ha advertido el gerente de la filial OMV Gas S.Ltda., Werner Auli, en un comunicado.

En Eslovaquia, principal puente de distribución de gas natural ruso para Europa, la cantidad de gas recibida se ha visto también reducida en un tercio, según fuentes de Slovensky Plynarensky Priemysel (SPP). Esta empresa suministradora de gas no ha especificado si la disminución en los suministros tendrá repercusión en los volúmenes de tránsito hacia otros países de Europa, incluida la República Checa, que alimenta tres cuartos de su consumo con el gas ruso.

En cuanto a Eslovenia, este país registra reducciones del suministro comparables a las de Austria y otros países de la región, ha dicho el administrador general de la compañía de gas eslovena Geoplin, Janez Mozina. "Estamos sintiendo la reducción como todos los demás países europeos, nuestra posición es similar a la de Austria y otros países", ha comentado Mozina, quien no ha querido precisar en porcentajes la caída registrada hasta ahora. Un 55% del gas que utiliza Eslovenia proviene de Rusia, ha indicado Mozina, pero ha añadido que "si no hay temperaturas muy bajas, vamos a apañarnos de alguna forma".

El volumen de gas natural ruso que llega a Hungría a través de Ucrania y Austria, y que cubre un 70% del consumo total del país magiar, ha caído en un 40%, han advertido fuentes de la petrolera húngara MOL. Ante esta situación, MOL ha anunciado que se ve "obligada" a reducir las exportaciones de gas hacia Bosnia y Serbia. "Hungría cuenta con reservas almacenadas para un mes y medio", ha precisado un portavoz de MOL a una emisora de radio local, tras asegurar que "la población no se verá afectada" por la caída del abastecimiento de gas proveniente de Rusia y otros países.

Por su parte, el ministro de Economía de Rumania, Codrut Seres, ha declarado que la cantidad de gas ruso recibida por la industria energética de su país ha bajado un 25%. En un 33% de media se ha reducido el suministro de gas natural a Croacia, ha informado a Efe la portavoz de la compañía estatal Ina-Naftaplin, Natasa Vujec. Un 40% del gas natural que se consume en Croacia proviene de Rusia, mientras que el 60% procede de yacimientos propios.

De momento, las autoridades de todos estos países aseguran que no hay riesgo para el consumidor privado, que en gran parte depende del gas ruso para afrontar este invierno, pero no dan las mismas garantías para los grandes consumidores industriales. La situación se agrava a medida que las cantidades de gas se van reduciendo en cada país por donde pasa un gasoducto, puesto que baja la presión de la red.

Desacuerdo sobre los 'precios de mercado'

Los problemas de suministro a Europa se producen pocas horas después de que la corporación estatal rusa Gazprom cortara los envíos a Ucrania por falta de acuerdo sobre los nuevos precios de mercado reclamados por Moscú para 2006: 230 dólares por cada mil metros cúbicos en vez de los 50 dólares anteriores. Las autoridades ucranias aceptan pasar a tarifas más acordes con las del mercado, pero piden un período de transición de dos o tres años para evitar el hundimiento de la industria nacional, y ofrecen como precio óptimo 80 dólares por mil metros cúbicos de gas. El presidente ucranio, Víctor Yúshenko, ha vuelto a calificar de "inaceptable y sin fundamentos económicos" el nuevo precio ruso, que casi quintuplica al anterior.

Ante las críticas de la Unión Europea (UE) por los problemas de suministro, Gazprom ha asegurado que sigue suministrando "en pleno volumen" el gas que pasa por territorio ucranio con destino a los países europeos, aunque ha acusado al Gobierno de Kiev de "robar" parte de ese combustible. Pero la ucrania Naftogaz ha declarado que Rusia no sólo ha cortado los suministros en los dos gasoductos destinados a Ucrania, sino que, además, ha disminuido el suministro en los otros tres que conducen a Europa.

Moldavia también ha denunciado que el consorcio estatal ruso Gazprom le ha dejado sin gas por falta de acuerdo sobre el nuevo precio de mercado reclamado por Moscú, que duplica al anterior. El presidente de Moldavia, Vladímir Vorónin, ha ordenado crear un grupo de emergencia encargado de la seguridad energética del país, según la agencia oficial rusa Itar-Tass.

Trasfondo político

"Los 160 dólares por cada mil metros cúbicos de gas, anunciados por Gazprom, no es un precio de mercado, por tanto Moldavia continuará las negociaciones con los suministradores rusos", ha manifestado Vorónin, quien ha afirmado que la medida de Moscú se debe a motivaciones políticas. Moldavia, uno de los países más pobres de Europa, hasta ahora compraba el gas ruso a 80 dólares por mil metros cúbicos, y a diferencia de Ucrania sí había cedido a Rusia el control de su distribuidora nacional, la empresa mixta Moldovagas.

Moscú, que ayer asumió la presidencia del Grupo de los Ocho (G-8) países más industrializados, pretende con esta nueva política de precios de mercado poner contra las cuerdas a los países más díscolos y pro-occidentales de la comunidad post-soviética. A diferencia de Ucrania, Moldavia y Georgia, Moscú ha mantenido para este año a Bielorrusia el precio de 46,68 dólares por mil metros cúbicos de gas, al igual que para la separatista y eslava región moldava de Cisdniester, que alberga una base militar rusa. El presidente rumano, Traian Basescu, aseguró el pasado sábado durante su visita a Moldavia que las nuevas tarifas del gas ruso son el precio a pagar por las repúblicas ex soviéticas para conseguir la "independencia" definitiva de Moscú.