EDITORIAL

Adiós a la 'acción de oro'

La acción de oro, el mecanismo por el cual el Gobierno se reservaba el derecho a vetar las grandes decisiones de empresas estratégicas después de privatizadas, desaparece en los cuatro casos en que seguía vigente: Iberia, Telefónica, Repsol YPF y Endesa. La decisión del Consejo de Ministros del viernes da cumplimiento a la sentencia del Tribunal de la UE de mayo de 2003, que consideraba esta fórmula contraria a la libre circulación de capitales. En efecto, no parece ajustado a un mercado único y transparente este resquicio de intervencionismo, que no ha llegado a utilizarse oficialmente, aunque se esgrimió para frenar la fusión de Telefónica y KPN planeada por Juan Villalonga. Hoy el Estado cuenta con instrumentos regulatorios más adecuados para salvar el interés general en operaciones que afecten a sectores estratégicos, como demuestra el examen de que está siendo objeto la opa de Gas Natural y Endesa.