Hacienda

Alemania busca una Administración tributaria coordinada como la española

El Gobierno alemán tiene previsto mejorar la coordinación de las diferentes Administraciones tributarias a través de la implantación de un programa informático de gestión homogénea de impuestos (Fiscus), de ámbito nacional, similar al que utiliza la Agencia Tributaria española.

El desarrollo de este sistema no está siendo nada fácil, dado el alto grado de descentralización de la hacienda germana, que cuenta con tres niveles de decisión política: el Gobierno central, los 16 länder (Estados federales) y los kommunen (municipios), con sus respectivas agencias tributarias.

De hecho, los primeros diseños del sistema Fiscus se remontan a hace 14 años, sin que los länder se hayan puesto de acuerdo aún sobre el modelo final a aplicar, a pesar de los últimos intentos de Berlín (Gobierno federal) por acelerar el proceso. Influye, por un lado el rudimentario sistema informático de algunas Administraciones territoriales germanas, y por otro, la maraña de funciones diversas, encomendadas a cada una de ellas.

Respecto al primer punto, destaca también que el grado de automatización de la información tributaria en Alemania no es uniforme, siendo los sistemas informáticos muy diferentes entre unos länder y otros. De hecho, cada uno desarrolla sus propias aplicaciones informáticas, sin que exista relación alguna entre ellos.

Berlín proyecta un programa para armonizar los datos fiscales de los 'länder'

De esta forma, brilla por su ausencia un sistema unitario federal de intercambio fiscal de información. Tan sólo existen, hoy por hoy, instancias centrales tributarias en asuntos muy específicos como las operaciones intracomunitarias de IVA, la información sobre rentas de capital suministradas por los bancos al Gobierno federal y la base de datos internacional sobre empresas 'fantasma'. El resto, corre a cargo exclusivamente de los länder. Ellos se encargan de la gestión global de todos los impuestos, con los estatales (IRPF, IVA y Sociedades) a la cabeza, como pretende en España la Generalitat catalana a través del polémico proyecto de reforma de Estatuto.

Es esta falta de coordinación en el suministro de información entre los länder la que pretende aliviar el 'proyecto Fiscus', sin que el programa esté pasando ahora por buenos momentos. De hecho, el Gobierno Federal ha anunciado, como medida de presión a los länder, que abandonará su financiación a partir de 2007, dejándola al amparo exclusivamente de los recursos regionales. El gobierno de coalición CDU/CSU y SPD que pretende formar Angela Merkel, deberá pronunciarse sobre este asunto. De momento, los länder han dado unos primeros pasos para asegurar el futuro del Fiscus como los avances anunciados en la presentación homogénea de declaraciones de impuestos a través de internet. Las primeras se prevén que se puedan efectuar dentro de dos años.

Un mismo NIF en todo el país

Otro procedimiento que se quiere centralizar en Alemania, y que también está en fase de desarrollo como el Fiscus, es el número de identificación fiscal único en todo el territorio como ya existe en España desde hace años.

Hasta el momento cada Administración regional alemana otorga un NIF al contribuyente que sólo le sirve en su territorio. Si éste cambia de residencia a otro Estado federado (de Renania a Baviera, por ejemplo), su NIF cambia también, generando múltiples problemas de coordinación y de persecución del fraude.

Llama la atención cómo estos procedimientos de armonización de la información tributaria en Alemania son precisamente los que ya tiene la Agencia Tributaria española. 'En el caso de España, la Administración es mucho más fácil, ya que la Agencia Tributaria tiene información sobre un 85% de los datos fiscales totales, a través de los impuestos estatales y los autonómicos que gestiona y la inspección que lleva a cabo sobre ellos; en Alemania todo está segmentado', indican a Cinco Días fuentes de la Administración española.

El coste de la gestión germana triplica el de la española

La Administración alemana es mucho menos eficiente que la española. Según datos de la Agencia Tributaria, el coste de gestión del sistema tributario en Alemania es de 193 euros por cada 10.000 que recauda, mientras que en España, Hacienda gasta sólo 73 euros para recaudar lo mismo. La falta de coordinación entre las Administraciones y su segmentación incide en el coste, según los expertos.

'Como los länder soportan la mayoría de los costes de administración tienen pocos incentivos en reforzar inspecciones y mejorar la recaudación tributaria', recalca Jorge Martínez-Vázquez, director de la Andrew Young School of Policy Studies de la Universidad de Georgia (Atlanta, EE UU).