Francia

Los líderes europeos acuden en apoyo del 'sí'

Los sondeos, en su mayoría contrarios a la Constitución, no apagaron las alarmas en el último día de campaña en Francia. Distintos líderes europeos se volcaron para intentar arrancar el sí a ese 23% de indecisos que el domingo se tornarán decisivos en la consulta.

Asólo un día del referéndum, el pesimismo seguía instalado entre los defensores de la Constitución europea. La fuerza del no en los sondeos se cifra en el 55% de intención de voto y ha empujado al Gobierno y al Partido Socialista francés a imaginar alternativas en caso de descalabro. Para el padre de la Constitución europea, el ex presidente galo Valery Giscard d?Estaing, este 'plan B' podría consistir en repetir la consulta. Si Francia votara contra el Tratado Constitucional, 'no quedará otra solución que organizar un nuevo escrutinio tras la ratificación por el resto de países de la Unión Europea', señaló.

Giscard agregó que en ningún caso se empezaría a redactar otro texto. 'Resulta demasiado complicado y, además, no habrá la voluntad política para hacerlo', explicó en la cadena LCI. En cualquier caso, quiso alejar la idea de que pudiera haber algún país miembro que anulara las consultas previstas. 'Todo el mundo ya ha empezado. Si un país dice no, no vamos a parar el proceso en los demás'.

El presidente Jacques Chirac ya no esconde el inevitable cambio gubernamental que generaría una victoria del no, como medicina para frenar el descontento social. Su intervención televisiva del jueves por la noche así lo dejó entrever, cuando aludió al 'nuevo impulso ' que el Ejecutivo conservador dará después del domingo. Con o sin Jean-Pierre Raffarin, que podría ser la primera cabeza de turco en caso de que el no al Tratado resulte ganador.

El Partido Socialista francés emplaza a su electorado a no castigar a la derecha

El líder del Partido Socialista, François Hollande, hizo una desesperada llamada a los electores de izquierda para que no se equivoquen 'de elección '. 'Están tentados por el no porque piensan que podrán acabar con el poder de la derecha, pero se equivocan, en realidad acabarán con Europa', advirtió en una entrevista a la cadena de radio France Inter.

Seis sondeos recientes anticipan que una mayoría que puede llegar al 55% planea rechazar el tratado, en una especie de voto protesta dirigido contra el presidente Chirac, cuya popularidad se hundió hasta niveles desconocidos hasta ahora la semana pasada ante el creciente desempleo y los probables recortes presupuestarios.

Según todos los indicios, el domingo resultará determinante la opción que tome ese 23% de indecisos que reflejan las encuestas. De ahí el esfuerzo final que varios líderes europeos, entre ellos el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, hicieron en suelo francés para movilizar el voto a favor del sí al Tratado.

Chirac aprovechó este viernes la felicitación al canciller alemán Gerhard Schroeder por la ratificación parlamentaria del texto constitucional para apostar por la unidad franco alemana en el proceso de construcción europea y, de paso, subrayar la importancia de la cita que Francia afronta el domingo.

Impacto incierto

El Parlamento alemán concluyó el viernes el proceso de ratificación de la Carta Magna europea con su aprobación casi unánime por el Bundesrat, una fórmula menos comprometida, desde el punto de vista político, que la francesa o la española.

Hasta ahora, son nueve los países de la Unión, que agrupan a un total de 220 millones de ciudadanos, el 49% del total, los que han ratificado el Tratado Constitucional, a la espera de lo que pase ahora en Francia y Holanda.

El impacto económico del resultado en el referéndum francés será limitado a corto plazo, según las previsiones de los analistas, que no descartan consecuencias más profundas a largo plazo, aunque eso dependerá de cómo se gestione un posible resultado negativo.

Como antecedente, figura el castigo sufrido por el euro en la última semana. Este vienes recuperó posiciones y se estabilizó por encima de los 1,25 dólares, pero los expertos consideran que no hay que sobrevalorar esta mejora provisional de la moneda dada la incertidumbre que reina sobre el resultado del referéndum del domingo.

El primer ministro holandés elude usar la televisión

El primer ministro holandés, el democristiano Jan Peter Balkenende, anunció este viernes en La Haya que no emitirá un discurso televisado para dar el último impulso al 'sí' en el referéndum sobre la Constitución europea, convocado para el próximo miércoles 1 de junio.

Durante una conferencia de prensa tras el consejo de ministros semanal, Balkenende advirtió que no va a imitar al presidente francés, Jacques Chirac, quien este viernes hizo un último llamamiento por televisión a los ciudadanos para que voten 'sí' en el referéndum del domingo en Francia.

'Yo no soy un presidente, sino el primer ministro de una coalición de gobierno', se justificó Balkenende. En su opinión, 'en esta campaña no se trata sólo de lo que diga el Gobierno, sino que hay un apoyo político y social amplio para el sí'. El primer ministro señaló que la reina Beatriz tampoco va a emitir discurso alguno por televisión para favorecer el voto positivo.

Al igual que en Francia, los sondeos de opinión en Holanda predicen la victoria del voto contrario a la Constitución, que debe ser ratificada por todos los Estados miembros de la UE para entrar en vigor.

Además de Francia y Holanda, entre los restantes países es seguro que convocarán también referéndum Dinamarca, Luxemburgo, Irlanda, Polonia, Portugal y Reino Unido. La república Checa aun no lo tiene decidido. Han decidido ratificarlo como Alemania, a través de sus respectivos parlamentos, Bélgica, Chipre, Estonia, Letonia, Finlandia, Alemania, Malta y Suecia.

Para entrar formalmente en vigor, el texto constitucional debe ser ratificado por los 25 socios comunitarios, pero si dos años después de la firma del Tratado, al menos veinte Estados lo han hecho y uno o más del resto ha encontrado dificultades, el Consejo Europeo -jefes de Estado y de Gobierno de la UE- decidiría de que forma proceder.