EDITORIAL

La batalla del ADSL

Las empresas de telecomunicaciones españolas han emprendido un interesante pulso por el negocio del ADSL. Primero fue Telefónica la que anunció el lanzamiento de un ADSL que duplica la velocidad del que ya está instalado en el mercado. Ayer vino la primera respuesta. Jazztel puso en el mercado una oferta combinada de voz y banda ancha más rápida que la de Telefónica. Por supuesto, ambas propuestas tienen su letra pequeña, sobre todo en lo que se refiere al cuándo y al dónde de su puesta en práctica. Sin embargo, eso es lo de menos. Lo realmente trascendente es que la pugna por hacerse con uno de los negocios del futuro, según coinciden en afirmar los expertos, está acelerando la implantación de una nueva tecnología. Una de las grandes carencias de la economía española es el evidente retraso en todo lo relacionado con la innovación y la tecnología. Por ello, impulsos como el Telefónica y Jazztel, con todas su matizaciones, han de ser bienvenidos. Es imprescindible que la iniciativa privada y la pública se unan para dar, de una vez por todas, el empujón definitivo a las nuevas tecnologías en España.