Medio Ambiente

Las eléctricas discrepan sobre el impacto de Kioto en la tarifa

Endesa y Unión Fenosa, por un lado, e Iberdrola, por otro, han vuelto hoy a mostrar sus diferencias sobre la reducción de emisiones que puede afrontar el sector eléctrico y sobre el impacto que tendría en la tarifa la sustitución de las centrales de carbón importado por plantas de ciclo combinado (gas). Endesa prevé que el cumplimiento de los compromisos supondrá un aumento en la factura de hasta el 14% mientras que Iberdrola cree que no tiene por qué.

El director de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Endesa, Jesús Abadía, sostiene que el cumplimiento de los compromisos de Kioto obligaría a afrontar una inversión "innecesaria" de 6.000 millones. Según sus datos, la consecuencia en la factura eléctrica sería una subida de la tarifa de entre el 5 y el 14%. Endesa advierte de que la aplicación del Protocolo de Kioto puede crear "daños irreversibles" para la competitividad y el empleo en España.

En la misma línea, el director de Calidad, Medio Ambiente e I+D de Unión Fenosa, Eloy Alvarez Pelegry, ha indicado que la sustitución del carbón por gas natural aumentaría el coste de generación, lo que tendría efectos en la competitividad de otros sectores económicos.

Iberdrola no comparte este análisis. Para su director de Estrategia y Desarrollo, José Luis del Valle, aunque el coste de generación pueda subir, esto no supondrá un encarecimiento de lo que paga el consumidor. Su razonamiento es que la actual estructura tarifaria puede absorber el incremento del coste de generación porque dispone de dos "colchones": Los porcentajes que ahora se destinan a la moratoria nuclear y al pago de los Costes de Transición a la Competencia.

Y es que los números no les salen igual. Mientras Endesa y Unión Fenosa aseguran que el sector eléctrico necesita derechos para emitir 290 millones de toneladas de CO2 entre 2005 y 2007, Iberdrola los rebaja a 209 millones.

Propuesta de Iberdrola

Para el representante de Iberdrola, el sector eléctrico tiene margen para reducir sus emisiones, mientras que otros sectores industriales están cerca de su límite. Iberdrola apuesta por las centrales de ciclo combinado y las energías renovables en detrimento de las plantas de carbón importado, y reclama que el Plan Nacional de Asignación tenga en cuenta las emisiones previstas y no las históricas. Según sus cálculos, su propuesta no perjudicaría a ninguna eléctrica y reduciría el coste total para España en 275 millones anuales, ya que permitiría reducir un 11% las emisiones aumentando un 36% la producción hasta 2010.

El escenario de este nuevo desencuentro ha sido un seminario sobre el Protocolo de Kioto y el Plan Nacional de Asignación de Derechos de Emisión organizado por el Club Diálogos para la Democracia. En mayo, Iberdrola ha había defendido que las eléctricas no necesitaban ayudas por parte del Gobierno para hacer frente a los compromisos derivados del Protocolo de Kioto y la directiva europea de comercio de derechos de emisión. Según la compañía, estos costes pueden ser compensados con las plusvalías de las inversiones alternativas realizadas en los últimos años en mercados internacionales o en otros negocios, como el de las telecomunicaciones.