Escándalo

Strong Capital acuerda con la SEC pagar 117 millones para cerrar un caso de fraude

La firma financiera Strong Capital Management y su fundador, Richard Strong, han acordado hoy pagar 140 millones de dólares (unos 117,463 millones de euros) por el escándalo de irregularidades en la gestión de fondos mutuos, según ha informado hoy la autoridad bursátil (SEC).

A Strong se le acusó de haber percibido ganancias por valor de 1,8 millones de dólares mediante operaciones ilegales en su firma Strong Capital, que gestiona 71 fondos mutuos. El regulador ha anunciado que, con ese acuerdo, la firma Strong Capital tendrá que desembolsar 80 millones de dólares y su fundador, sesenta.

La mitad de cada una de estas cantidades será en concepto de penalización civil, mientras que el resto se destinará a indemnizar a los inversores de fondos mutuos que fueron estafados. Junto con Strong, también fueron acusados otros dos altos ejecutivos de la firma, Anthony d'Amato y Thomas Hooler, que acordaron el pago de multas, pero de menores cantidades.

Mientras la penalización de D'Amato, que era vicepresidente de la firma, se eleva a 750.000 dólares, la de Hooker, que era el jefe del departamento que vela por el cumplimiento de la normativa en inversiones, suma 50.000 dólares. En virtud de dicho acuerdo, Strong y los dos ejecutivos acordaron no volver a trabajar en el sector de activos financieros nunca más. Por otro lado, en un acuerdo por separado, la firma Strong Capital se comprometió a reducir las comisiones a los inversores en un 6% durante cinco años, un descuento valorado en 35 millones de dólares.

Strong Capital fue una de las primeras firmas financieras acusadas de fraude en Estados Unidos en lo que se conoce como el escándalo de la gestión de fondos mutuos. Los cargos fueron imputados por el fiscal general de Nueva York, Eliott Spitzer, quien ordenó investigar a la compañía en septiembre pasado. Spitzer manifestó que Strong, quien renunció en diciembre como presidente y director financiero, pedirá disculpas por escrito a sus clientes por hacer transacciones inapropiadas.

Strong se sirvió de su posición en la firma para desviar parte de las ganancias de las transacciones bursátiles a cuentas personales o de amigos y parientes en detrimento de los inversores de los fondos que gestionaba.