Barómetro empresarial

Solbes, la mejor baza del nuevo Gobierno

La posibilidad de que se produjese un cambio de partido en el Gobierno era vista con mucha inquietud por los empresarios el pasado mes de enero. Este giro político, que entonces aparecía sólo como remotamente posible, se materializó el 14 de marzo. Y aunque no se ha traducido en valoraciones mucho más pesimistas sobre la situación económica, sí ha hecho que los empresarios mantengan una postura bastante cautelosa hacia el Ejecutivo que preside Rodríguez Zapatero.

Según el último barómetro empresarial de Cinco Días y Demoscopia, patrocinado por la Oficina de Apoyo para la Sociedad de la Información, casi la mitad de los empresarios (48%) piensa que la actuación del nuevo Gobierno será peor para la economía que la del anterior Ejecutivo.

Sin embargo, el nombramiento de Pedro Solbes como ministro de Economía y Hacienda cuenta con un amplio respaldo e inspira confianza al 60% de los encuestados.

Dos datos aparentemente contradictorios y que ponen en evidencia las dudas de muchos empresarios ante un cambio que pocos anticipaban.

El intervencionismo parece ser la piedra angular alrededor de la cual giran los temores de nuestros empresarios. Son mayoría de hecho (57%) quienes pronostican una política económica más intervencionista que la desarrollada por el Gabinete de Aznar. Este temor se encuentra especialmente extendido entre las empresas de mayor tamaño (un 87% de los entrevistados en este ámbito sostiene esta idea).

Sin embargo, Solbes inspira más confianza a los responsables de las empresas de mayor tamaño (80%) y en los sectores de servicios e industria. Un bloque de compañías entre las que figuran, precisamente, las más reguladas y susceptibles de verse afectadas por medidas intervencionistas del Ejecutivo. Este bloque de empresarios es, además, el que más ha moderado sus valoraciones sobre la situación económica actual y las perspectivas de evolución futura.

El optimismo cede posiciones con carácter general, y los empresarios lo trasladan a sus expectativas sobre el comportamiento de la inversión, las exportaciones, los beneficios y el empleo.

Las empresas del sector de la construcción son las que muestran un mayor grado de optimismo (6,4, en una escala de 0 a 10) y, con diferencia, las tienen una mejor valoración sobre la situación económica actual (6,8).

Sin embargo, en términos generales, la confianza que despierta el nuevo ministro de Economía, que como vicepresidente tiene capacidad para supervisar las actuaciones de todos los ministerios de corte económico, no logra despejar las dudas que genera el programa del PSOE.

Los empresarios creen que el Gobierno de Zapatero será menos eficaz que su predecesor a la hora de mantener la estabilidad de económica (45,8%, frente al 27,3% que opina que lo hará mejor) y garantizar la productividad de las empresas (40% frente al 29,5% que espera que lo haga mejor).

Además, un 43,8% de los empresarios encuestados teme que el nuevo Ejecutivo sea menos eficaz a la hora de afrontar la creciente deslocalización de las empresas y más de la mitad asegura que el Gobierno de Zapatero transmitirá menos confianza a los inversores extranjeros que el anterior equipo del Partido Popular (54%).

Los altos niveles de confianza logrados por el vicepresidente y ministro de Economía y Hacienda no se reflejan en los resultados esperados. Los empresarios creen en Solbes, pero no esperan de él mejores dividendos que los aportados por el conductor de la política económica de los Gobiernos de Aznar. La mitad de los encuestados (47,8%) cree que el Ejecutivo del PSOE será peor para la economía en términos generales, mientras que uno de cada cuatro cree que será mejor, y uno de cada cinco (un 21%) no aprecia diferencias de resultados entre una gestión y la otra.

La opinión es más pesimista entre las pequeñas y medianas empresas, entre las de industria y las del sector del comercio; pero llama la atención que los empresarios o gestores de sociedades más grandes (de más de 300 trabajadores) estiman en una mayoría relativa (un 40%) que la economía irá mejor con el PSOE, frente al 33% que cree lo contrario. Por sectores son los empresarios de los servicios los que más esperan de la política económica del PSOE, aunque esta opinión también es minoritaria.

Este pesimismo relativo sobre la marcha de la economía tiene bastante que ver con los temores a un incremento del intervencionismo, que ha calado también más entre los empresarios de los servicios (69,6%) y entre los gestores de sociedades de gran tamaño (86,7%), seguramente los que operan en actividades con regímenes tarifarios aún cerrados.

Estabilidad y confianza

El nuevo Gobierno de la nación tiene menos crédito entre los empresarios para mantener la estabilidad económica del país, así como para garantizar la productividad, transmitir confianza a los inversores extranjeros o frenar el goteo de deslocalizaciones empresariales hacia el extranjero. Por contra, le reconocen más posibilidades de éxito para flexibilizar el mercado de trabajo, lograr mejores cuotas de ocupación estable y más éxitos en las negociaciones con los sindicatos.

Sin embargo, según el carácter del empresario, la respuesta es diferente. Así, mientras existe un comportamiento totalmente homogéneo en la apreciación sobre el mantenimiento de la estabilidad económica, en las posibilidades de garantizar la productividad la respuesta es muy favorable al nuevo Ejecutivo entre las grandes empresas, y muy cercana al equilibrio en el sector de los servicios. Lógicamente es en los servicios donde se ha concentrado la creación de empleo en los últimos años, con aparente deterioro nominal de la productividad.

Por lo que se refiere a la flexibilidad en el mercado de trabajo, las opiniones están igualadas, y únicamente las grandes sociedades creen que este Gobierno será menos flexible que el anterior. Por sectores, sólo en la industria aprecian mejor disposición a la flexibilidad laboral en el equipo de Rodríguez Zapatero.

Mejor para el empleo estable y la negociación

El Gobierno de Zapatero sólo supera al del Partido Popular en la gestión económica en las expectativas que levanta por su talante negociador, y en la generación de empleo estable. Un 70,5% de los empresarios consultados por Demoscopia creen que conducirá la negociación con los sindicatos mejor que el Ejecutivo de la derecha, aunque esta apreciación desciende ligeramente entre las empresas de mayor tamaño. Por sectores, los empresarios de los servicios incluso estiman en un 78,3% que el Gobierno obtendrá mejores resultados en esta materia.

Por lo que se refiere a la creación de empleo de carácter estable, y aunque sea por unas escasas décimas, los empresarios le creen más capacitado que a su antecesor. Pero en esta materia existe un porcentaje bastante elevado (22,2%) que no ve diferencias entre el Gabinete actual y el anterior.

Curiosamente las pequeñas empresas, las que generan la mayoría del empleo en España, ven menos capacitado al PSOE para crear empleo estable, mientras que lo ven mucho más capacitado las grandes. Por sectores su crédito crece entre construcción y servicios.

Peor para generar la confianza del inversor

El menor nivel de credibilidad del nuevo Gobierno entre los empresarios se produce precisamente en la capacidad para transmitir confianza a los inversores extranjeros. Sólo el 23,3% de los encuestados espera mejores resultados en esa materia del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero que del de José María Aznar. Entre las grandes empresas, uno de cada cuatro empresarios creen en la capacidad del nuevo equipo, así como entre los gestores de empresas del comercio. Los mejores niveles de credibilidad se los otorgan los empresarios de medianas sociedades y los del sector de la construcción.

Respecto a la capacidad de los gestores de la política económica para frenar la deslocalización de empresas extranjeras a otros países, los empresarios tampoco tienen un alto grado de confianza, con la excepción de las grandes empresas. Entre éstas, el 40% otorga más capacidad al PSOE que al PP para evitar deslocalizaciones empresariales. Por sectores son las sociedades de la construcción las más pesimistas con el Gobierno en este materia, y las de comercio y los servicios las más optimistas.