Dirección

Tres candidatos optan a suceder a Welteke al frente del Bundesbank

La dimisión del presidente del Bundesbank por aceptar una invitación del Dresdner Bank ha sacudido los cimientos del banco central alemán, que ahora espera con interés y nerviosismo el nombre elegido por el Gobierno para suceder a Ernst Welteke.

El principal candidato es Jürgen Stark, actual vicepresidente del Bundesbank, pero también suena con fuerza el nombre del secretario de Estado de Economía, Alfred Tacke. Con mucho menos opciones está Caio Koch-Weser, secretario de Estado de Finanzas.

Aunque el Gobierno anunció que el nuevo presidente del Bundesbank será elegido mañana en el Consejo de ministros, otras fuentes cercanas a la administración del canciller Gerhard Schröder informaron que la elección podría realizarse hoy mismo. El elegido también ocupará un puesto en el consejo de gobierno del Banco Central Europeo.

Candidato conservador

La principal desventaja que tiene Jürgen Stark es que no pertenece al partido socialdemócrata de Schröder y es más cercano a la oposición conservadora. Sin embargo, existe el antecedente del socialdemócrata Karl Otto Poehl, presidente del banco central entre 1980 y 1991, cuando el canciller alemán era Helmut Kohl, del partido conservador.

Tacke sería un buen presidente para profundizar la reestructuración del Bundesbank, pero Stark tiene más experiencia en política monetaria y el Gobierno dará posiblemente más importancia a este aspecto, según dijo Michael Schubert, presidente en política monetaria de Commerzbank.

Sobre Koch-Weser, fuentes bancarias afirmaron que no tiene ninguna experiencia en bancos centrales ni cuenta con el apoyo necesario dentro del Bundesbank o del sector financiero para imponerse en la carrera.

Una invitación privada la pagó muy cara

Ernst Welteke dimitió el viernes tras haber sido suspendido en su puesto 'temporalmente' hace dos semanas por aceptar una invitación del banco Dresdner Bank.

Welteke estuvo cuatro noches en el lujoso Hotel Adlon de Berlín invitado por el banco privado con motivo de una fiesta por la introducción del euro en enero de 2002. Dos de las noches correspondían a visita privada. Y la factura, de 7.661 euros, ya ha sido reembolsada por Welteke y el Bundesbank.