ENTREVISTA

'Es difícil hacernos una crítica sindical'

José María Fidalgo llegó a la Secretaría General de Comisiones Obreras en abril de 2000. La paz interna duró poco. No habían pasado dos años cuando Fidalgo cesó a Rodolfo Benito, secretario de organización y de comunicación, quien había abierto un fuego constante dentro de la organización contra las decisiones de la dirección confederal. Ahora Fidalgo confía en salir reelegido con el 60% de los delegados del Congreso.

¿Confía en ser reelegido al frente de Comisiones Obreras?

No sé cuánta gente en un congreso democrático y libre, según los debates va a tomar una opción u otra, pero yo tengo la percepción de que la mayoría de los delegados está de acuerdo con el balance de CC OO en los últimos cuatro años, que apuesta por una estrategia continuista, en el sentido que se puedan conseguir los mismos resultados: un crecimiento afiliativo notable, una capacidad de decisión notable, y un liderazgo sindical notabilísimo.

Si todo transcurre según los cálculos de la mayoría del sindicato, Benito y Moreno estarán otros cuatro años en la oposición. ¿No cree que será difícil gobernar un sindicato con el 40% de los delegados en contra?

Para mí cuatro años difíciles serían cuatro años sin influencia sindical, cuatro años sin crecimiento afiliativo y cuatro años sin representatividad. Estos cuatro años se han saldado con éxitos, es bastante difícil hacer una crítica sindical a los resultados de CC OO. Y, sin embargo, ha habido manifestaciones clarísimas de corrientes sindicales en contra de la posición sindical mayoritaria, por lo tanto yo no encuentro ninguna dificultad para dirigir el sindicato. Quizá los que esgrimen que la mayoría tenga dificultad para dirigir el sindicato estén esgrimiendo sus propias dificultades para sobrevivir como minoría inexplicable.

¿Se van a encontrar con alguna novedad los delegados que vayan al congreso?

Propondré la creación de una nueva secretaría para mejorar la afiliación. No se ocupará de traer afiliados sino de intentar que estos no sólo se sientan cómodos sino orgullosos y partícipes de las decisiones del sindicato.