Escándalo ético

Welteke cede a las presiones y dimite como presidente del Bundesbank

El presidente del Bundesbank, Ernst Welteke, ha dimitido hoy debido al escándalo por las invitaciones de Dresdner Bank. La semana pasada, fue apartado temporalmente de su cargo por la dirección del banco central, que recibió presiones del Gobierno para afrontar la crisis. El canciller Schröder, que ya ha sido informado de la noticia por su principal protagonista, deberá buscar un nuevo candidato.

El presidente del Bundesbank, Ernst Welteke, ha dimitido hoy tras haber sido forzado la pasada semana por la dirección del banco central a dejar su cargo, debido a que aceptó una invitación de la entidad privada Dresdner Bank en un lujoso hotel. Según la nota del máximo órgano ejecutivo del Bundesbank, que confirma la noticia en su página Web, la decisión es "adecuada" en pro de la reputación de la institución y de la defensa de sus funciones.

Hace poco más de una semana, la dirección de la entidad decidió apartarlo de su cargo y dejar provisionalmente las riendas en manos de su número dos, Jürgen Stark. De esto modo, cedía a las presiones del Gobierno, solicitando una asunción de responsabilidades por la falta de ética que demostró el economista al aceptar pernoctar junta a su familia, durante el fin de año de 2001, en el Hotel Adlon por la elevada suma de 7.661 euros.

Los hechos están actualmente siendo investigados por la Fiscalía de Francfort y, paralelamente, Bundesbank evalúa actualmente las actuaciones de sus consejeros en materia de ética. Mientras, los medios de comunicación se han hecho eco a diario de los detalles de la crisis, que Der Spiegel destapó hace dos semanas tras recibir anónimos que también llegaron al Ministerio de Finanzas. Entre los documentos, figuraba una copia de la declaración fiscal de Dresdner Bank, que incluía facturas de la estancia.

Un daño "irreparable"

Este pasado lunes, Welteke reembolsó, al 50% con la entidad que ha dirigido desde septiembre de 1999, el importe total de la estancia. Pero no bastó para borrar la mácula: por sus funciones como presidente de la institución encargada de la supervisión bancaria de la primera economía europea y como funcionario público, la aceptación de un invitación de un banco privado era un hecho inaceptable. En un ministro, apuntó el Gobierno alemán, habría costado una destitución inmediata.

En su carta de despedida, el banquero critica los "continuos desacatos a la garantizada independencia del Bundesbank y sus órganos" y, en concreto, el hecho de que la presidencia de la entidad fuera presionada de una manera irresponsable. Welteke considera que su relación con el Ministerio de Finanzas alemán ha sido perjudicada de forma irreparable por "exposiciones falsas y distorsionadas".

El canciller Schröder, que ya ha sido informado de la decisión de Welteke, deberá buscar ahora un nuevo candidato. Hasta la fecha, se han barajado con insistencia dos nombres: el de Jürgen Stark y el de de Caio Koch-Weser, viceministro alemán de Finanzas, máxime tras haber sido descartado como eventual candidato para suceder a Köhler al frente del Fondo Monetario Internacional (FMI), a principios de marzo. Koch-Weser fue candidato para el puesto máximo del organismo en el año 2000, pero su intento fue bloqueado por EE UU y otros países.