Inestabilidad

La amenaza terrorista pone en duda el restablecimiento de la confianza

La estabilidad financiera global y la recuperación de la economía en la eurozona, más en concreto, dependen de que desaparezca o remita la amenaza terrorista. El eurocomisario saliente y futuro vicepresidente económico español, Pedro Solbes, así como el último informe del FMI coinciden en que los atentados y la incertidumbre que han sembrado ya han hecho mella en la confianza de los consumidores y, sólo si los inversores los ven como un caso ailado, volverán a confiar plenamente en los mercados de capital.

Durante su comparecencia ante la Comisión de Economía del Parlamento Europeo, Solbes, si bien adelantó que las previsiones de primavera que se presentarán mañana serán "prácticamente idénticas" a las de otoño en crecimiento (entonces se estimó un 1,8%), con una reducción de la inflación por debajo de la registrada en 2003, admitió que persisten los riesgos en un contexto internacional menos favorable de lo previsto.

Asimismo, aseguró que la confianza de los consumidores sólo se recuperará lentamente, ya que la sombra del terrorismo no ha desaparecido. Como tampoco ha concluido el saneamiento financiero de las empresas, lo que podría deteriorar la inversión.

La sombra del terror

Casos como los del fraude contable de Parmalat demuestran que no hay lugar para la "complacencia", concluye al respecto el Fondo Monetario Internacional (FMI). Las afirmaciones de Solbes, en línea la posibilidad esgrimida por el Banco de España de que el 11-M refleje "algún otros aspectos detallados en el informe bianual del organismo sobre estabilidad financiera global, divulgado hoy en Londres, y que incluye información hasta el pasado mes de marzo.

La institución con sede en Washington alerta del actual "equilibrio" entre fuerzas económicas dispares en el mundo, cuya ruptura realzaría "la aversión al riesgo de los inversores y extenderse a otros mercados de valores". Los brutales atentados en Madrid, que causaron 191 muertos y casi 1.500 heridos, si se perciben como un "incidente aislado", advierte el FMI, "entonces podría regresar la confianza". En caso contrario, generará más temor. No así, opinan, el alto precio del crudo y su eventual efecto sobre la economía real, puesto que "no es sostenido".

El documento apunta asimismo a una mejora de los fundamentos económicos y a una reducción de la vulnerabilidad externa de los mercados emergentes, aunque persisten los riesgos por situaciones políticas. La actual situación de los mercados se ha visto facilitada y endulzada tras la "tormenta" de finales de los años 90 y comienzos de 2000, sostiene, por una inflación controlada, la recuperación EE UU y los bajos tipos en las principales áreas monetarias, una realidad que preocupa al Fondo. Por ello, pide "cuidado" a los bancos centrales que dirigen la política monetaria en cuanto al "momento y extensión" de sus decisiones, además de una estrategia de comunicación que clarifique sus intenciones.