Política monetaria

Crece la presión para que el BCE baje los tipos

La reunión que el consejo de gobierno del BCE celebrará el jueves mantendrá, con toda probabilidad, inalterables los tipos de interés en la eurozona. Aunque la mayoría de los analistas que forman el consejo en la sombra del BCE están convencidos de esta premisa, cada vez son más quienes apuestan por una rebaja, dada la debilidad de la recuperación económica.

Las declaraciones de las últimas jornadas realizadas por distintos responsables del Banco Central Europeo (BCE) han creado un clima de confusión en los mercados, y aunque la mayoría de los analistas coincide en que las posibilidades de que finalmente se produzca una bajada del precio del dinero aumentan conforme transcurren las semanas, éstos no se ponen de acuerdo sobre cuál será la fecha elegida.

Los expertos se dividen entre quienes son partidarios de 'esperar y ver' porque argumentan que las nuevas circunstancias no son esencialmente distintas a las que había el mes pasado. Y, por contra, aumenta el grupo de quienes reclaman un cambio en la actual política monetaria ante la persistencia de la débil recuperación y la nueva amenaza terrorista tras los ataques del 11-M.

La mayor parte de los analistas considera que el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, proporcionará en la rueda de prensa del jueves alguna señal de una pronta bajada de los tipos. Entretanto, aumenta el número de analistas partidarios del recorte, incluso de 0,50 puntos básicos.

Algunos expertos esgrimen el cambio actual del euro para mantener tipos

De los 18 miembros que componen el comité de seguimiento del BCE, el denominado Consejo en la Sombra, agrupados por los diarios Handelsblatt y The Wall Street Journal, ocho creen que el banco emisor debe proceder a un recorte de tipos, tres de ellos del 0,5%.

Entre los hechos que propician la rebaja, los expertos sitúan la debilidad del crecimiento y la confianza; así como la incertidumbre generada por los ataques del 11-M. Quienes se decantan por mantener el tipo director, defienden la estabilidad del euro como una de las claves a tener en cuenta.

En este sentido, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Pedro Solbes, dijo ayer en la presentación del último informe trimestral de esta institución que se han fortalecido los riesgos a la baja para el crecimiento económico. Solbes citó como causa de estos riesgos la incertidumbre respecto a la posibilidad de que EE UU mantenga un crecimiento sostenido y una posible revalorización del euro.

Además, la Comisión sostiene que la demanda interna es más débil que lo previsto inicialmente, si bien todavía cuenta con un crecimiento moderado para este año, que se acelerará en la segunda mitad del ejercicio. En este sentido, Trichet también se mostró recientemente preocupado por la débil confianza del consumidor europeo, que 'no está al nivel que justificarían los datos fundamentales de la Unión'.

Además, la confianza empresarial bajó en marzo en Alemania, por segundo mes consecutivo, debido a la debilidad de la demanda interna de la mayor economía de Europa. El temor al desempleo ha frenado el consumo privado en todo el continente, según sostienen algunos estudios; y ha ralentizado la recuperación económica.

Por su parte, la miembro del comité ejecutivo del banco europeo, Gertrude Tumpel-Gugerell, dejó también una puerta abierta al recorte al afirmar que el BCE volverá a tomar esta medida, 'si fuera necesario'. Son también numerosos los líderes políticos y económicos, incluido el canciller alemán, Gerhard Schröder, y el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, que han solicitado al BCE una relajación de su política monetaria para impulsar la anímica actividad.

Así, la mayor parte de los expertos prevé un recorte del precio del dinero en mayo o junio. Sin embargo, el próximo mes de mayo la reunión del BCE se celebra en Helsinki, dentro de las dos reuniones que la entidad celebra cada año fuera de su sede en Fráncfort.

Paul De Grauwe Universidad Leuwen'El estímulo debe venir del BCE'

Los argumentos de este analista son claros: Los países de la euro zona continúan manteniendo una débil actividad y tasas negativas de confianza. 'Ante esto, los estímulos sólo pueden venir de la política monetaria y además se puede hacer sin riesgos inflacionistas', añadió. 'Hay que pensar que el efecto será el mismo que en EE UU', dijo.

Marko SkrebZentralbankberater'No hay razones para cambiar'

Este experto, por el contrario, sostiene que incluso podrían existir argumentos que justificarían un aumento de los tipos, en especial en aras de mantener la estabilidad de precios. Sin embargo, defiende que no hay razones suficientes que expliquen un recorte. Critica que tras la muerte del Pacto de Estabilidad, algunos países continúen sin dar muestras de mayor rigor fiscal.

ángel ubideTudor'El crecimiento global es menor'

En opinión de este analista, la recuperación, si es que existe, es aún muy débil y ha vuelto a sufrir un varapalo tras el ataque terrorista de Madrid. Aunque reconoce que es difícil medir el impacto del 11-M, defiende que 'es mejor actuar ahora y corregir después, si es necesario'. Recuerda que el crecimiento económico mundial es menor que hace un mes.