Incertidumbre

Aumenta el temor a que se frene la recuperación económica europea

El índice alemán IFO de confianza empresarial cae por segundo mes consecutivo. Otro jarro de agua fría para una pronta recuperación económica. En EE UU el clima mejora, pero los desequilibrios macro se mantienen.

La incertidumbre es el peor enemigo de la economía. Tanto es así que los últimos atentados terroristas, la escalada de la violencia en Oriente Medio y la apatía de la recuperación económica en Europa está elevando el temor de analistas a que se produzca otro freno a la tan esperada reactivación económica mundial.

La peor parte se lo lleva la vieja Europa. El prestigioso Instituto de Investigación Económica (IFO) alemán hizo público ayer la confianza empresarial en el motor económico de la UE, después de efectuar una encuesta a 7.000 empresas representativas. El índice bajó en marzo (de 96,4 a 95,4 puntos) por segundo mes consecutivo confirmando los malos augurios.

El presidente del instituto, Hans-Werner Sinn, descartó que el descenso se deba a los efectos de la masacre de Madrid, sino, más bien, a la situación interna de la economía alemana, caracterizada por una extrema debilidad en la demanda. Este nuevo descenso rompe la tendencia de nueve subidas consecutivas de los meses anteriores y hace temer que la recuperación en el país, y por ende, en el resto de Europa esté cogida con alfileres. El retroceso ha sido más notable en sectores como el comercio minorista. Para el Bundesbank (banco central alemán), la caída del IFO confirma los pronósticos sobre un freno a la recuperación.

'Ante esta situación ha llegado la hora de recortar los tipos de interés en Europa', dijo ayer Sinn, en la televisión alemana CNBC. 'El riesgo de recesión en Alemania es del 30%, por eso es necesario una bajada de tipos', comenta, por su parte, Joerg Kraemer, de Invesco Asset Management, informa Reuters.

La bajada de tipos ha sido insinuada en los últimos días hasta por el propio presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, si el consumo no se reactiva en las próximas semanas. En el ambiente empresarial hay opiniones para todos los gustos. Hay quien reconoce que los atentados dañarán los resultados de las empresas como así pasó en el 11-S, como recalca a Cinco Días el director de BNP Paribas, Alan Mudie. Lo mismo opina Jean-Paul Betbéze desde la patronal europea Unice, quien avisa de la fragilidad del crecimiento en la zona euro. Otros, como Joan Bonet, de Credit Suisse, creen que la situación del 11-M no es comparable con la del 11-S, ya que en septiembre de 2001, tanto EE UU como Europa se encontraban en estancamiento económico y, hoy por hoy, EE UU lleva la delantera. Goldman Sachs insiste, en esta línea, en que los efectos del terrorismo tenderán a diluirse en el tiempo como pasó tras el ataque a las Torres Gemelas, aunque el gasto tenderá también a ralentizarse. Mientras tanto, la confianza de los consumidores de EE UU (índice de la Universidad de Michigan) ha repuntado inesperadamente en marzo, según se conoció ayer, aunque mantienen la preocupación por el paro y los desequilibrios macroeconómicos (déficit fiscal y corriente).

El presidente del IFO se apunta también a un próximo recorte de tipos de interés en la zona euro

España se esfuerza en proteger el turismo

En España, una de las principales preocupaciones pasa por que los atentados del 11-M no dañen sectores claves para la economía nacional como el turismo. De momento, las dos primeras semanas se han salvado. El puente de San José se saldó con una buena ocupación (En Paradores de Turismo se alcanzó el 91%) y las reservas para Semana Santa no han experimentado caídas significativas. 'Las primeras señales que nos llegan no son negativas, no hay parón de ventas', señala Pedro Cañellas, presidente de la Federación Hotelera de Mallorca.

No obstante, como reconoce el secretario general de Turismo, Germán Porras, hay una cierta preocupación de 'cara al futuro' por parte de turistas japoneses y estadounidenses. El Ministerio de Economía reforzará la promoción ordinaria del destino turístico de Madrid.

En cuanto a las decisiones de inversión empresariales, habrá que esperar unas semanas más para conocer los primeros indicadores oficiales, como ha reconocido el propio gobernador del Banco de España, Jaime Caruana.