Auditoría externa

Azkoyen encarga una auditoría externa por los supuestos pagos a ETA

La compañía navarra ha encargado a Pricewaterhouse la realización de una auditoría externa sobre los hechos que han provocado las investigaciones judiciales en marcha por supuestos pagos a ETA. Además, realizará una auditoría interna. Ambos informes han de estar finalizados en un plazo no superior a dos semanas.

Pricewaterhouse tiene dos semanas para llevar a cabo una investigación sobre los hechos que han provocado la apertura de diligencias policiales sobre supuestos pagos de Azkoyen a ETA.

La compañía navarra ha encargado a la empresa consultora 'la realización inmediata de una auditoría externa extraordinaria' en relación con las investigaciones que se están llevando a cabo sobre Azkoyen, según comunicó ayer la empresa a la CNMV.

Entre 1991 y 2002 fue la firma Ernst & Young quien auditó las cuentas anuales de la empresa. Las indagaciones se centran en el ejercicio correspondiente al año 2001.

AZKOYEN 5,86 0,00%

Las conclusiones del informe solicitado serán elevadas al Consejo de la Compañía para 'a partir de ello y, en todo caso, un plazo no superior a dos semanas, dar cuenta inmediata a los mercados', según el comunicado enviado.

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón estudia supuestos pagos de la empresa fabricante de máquinas expendedoras a la organización terrorista ETA, que podrían alcanzar los 240.000 euros. La crisis abierta en la compañía, que ha mostrado públicamente su disposición a colaborar con la justicia, se ha saldado de momento con la salida del presidente del consejo de administración, José Félix Iriondo, y de los consejeros Ricardo Armendáriz y Carmen Troyas. Iriondo y Troyas controlan un 15% del accionariado, casi un 6% más que el capital propiedad de Caja Navarra.

José Manuel Ayesa presidió ayer la primera reunión de la comisión de auditoría creada por la compañía. Pedro José Cases y Juan Odériz, este último en nombre del Grupo Corporativo de Caja Navarra -que controla un 9,5% del capital de Azkoyen- integran la comisión como vocales. En esta reunión se adoptó también el acuerdo de 'solicitar oficialmente con carácter inmediato un informe de la auditoría interna de la compañía sobre los hechos que han dado lugar a determinadas diligencias policiales de investigación'.

Odériz y el independiente Javier Garde presentaron su dimisión como consejeros el jueves pasado por la noche. Esa mañana Caja Navarra había comunicado a la CNMV que la compañía estaba siendo investigada. Tanto Garde como Odériz dimitieron al no producirse entonces la salida de otros directivos y del presidente, Juan Félix Iriondo, exigida por Caja Navarra.

Durante el fin de semana pasado Caja Navarra logró provocar la salida de los directivos mencionados y nombrar un consejo de administración con nombres reconocidos en el empresariado español. Las actuaciones del juez Garzón se remontan a 2001, cuando los ejecutivos que se han visto obligados a dimitir ya ocupaban puestos en la dirección. Caja Navarra ha recordado en otros comunicados que su incorporación al consejo del fabricante se produjo en junio de 2003, 'no habiendo desempeñado función ejecutiva alguna'. Y ha aclarado que no tenía ninguna noticia de la existencia de supuestos pagos a ETA.

En su comunicado al organismo regulador del mercado, Azkoyen confirmó ayer 'su plena confianza' en Rafael Mir como director general, así como 'la anticipación de los planes de acción previstos junto con la potenciación de la marca'.

Azkoyen subraya que en reuniones celebradas entre el presidente con los sindicatos y la dirección de la compañía, estos han mostrado confianza en el nuevo consejo de administración y en el futuro de la compañía.

Un ingeniero navarro de reconocido prestigio

Miguel Iraburu ha sido la persona designada por Azkoyen para pilotar la compañía en estos momentos de crisis.

Ingeniero industrial por la Universidad de Navarra, máster en el IESE, Iraburu, de 54 años, ha ocupado cargos de alta responsabilidad empresarial en los últimos 10 años. Durante cinco años presidió Alstom España, hasta que en 1999 el grupo acometió una reestructuración de competencias entre la matriz y la filial española.

Si una reestructuración provocó su salida de Alstom, otra reorganización impulsaría su entrada en otra gran compañía. Iraburu pasó a ocupar el primer puesto ejecutivo de Auna desde la formación del holding de telecomunicaciones y estuvo a la cabeza del plan estratégico de la compañía. Otra reestructuración, de nuevo, provocó la salida de Iraburu de Auna, al tomar las riendas de la compañía el SCH, en enero de 2002.

Tiene fama de ser una persona extremadamente seria. Un carácter que la compañía que ahora preside va a necesitar.

En bolsa

Azkoyen ha mantenido el tipo en Bolsa tras el impacto inicial de la investigación. Tras dos sesiones con la cotización suspendida, Azkoyen retrocedió un 7,08% en Bolsa el lunes. El martes empezó cayendo, pero al final se repuso y repitió precio. El miércoles subió un 2% y ayer recuperó otro 0,59%.