EDITORIAL

Rienda corta a Microsoft

La Comisión Europea impuso ayer una multa récord a Microsoft -497,2 millones de euros- y le obligó a que comparta con los competidores la información necesaria para que sus productos sean compatibles con Windows y que comercialice este sistema operativo sin el programa audiovisual Media Player. Es un varapalo a la estrategia comercial del gigante del software. La decisión de Competencia intenta atajar la expansión monopolística de la multinacional. Bruselas asegura, tal vez con razón, que es el modo de devolver al consumidor la posibilidad de elegir, algo tan necesario en la vieja como en la nueva economía. Cabe preguntarse si es ese el camino acertado para equilibrar un mercado tan voluble como el de las nuevas tecnologías. La experiencia demuestra que la innovación puede desbancar de un día para otro a un líder. El tiempo dirá si crecen o no los competidores y la competencia tras las nuevas obligaciones impuestas a Microsoft.