Nombramiento

Nin refuerza su poder ejecutivo en el Sabadell

El grupo Sabadell ha designado ya al nuevo consejo del Atlántico. Su presidente será Josep Permanyer, hasta ahora consejero director general del Sabadell, quien dejará sus funciones ejecutivas en la entidad matriz, que hereda el también consejero director general, Juan María Nin, que refuerza así su poder.

El Sabadell ya ha concretado el nuevo consejo de administración y organigrama que gestionará el Atlántico una vez que la semana pasada finalizó la opa lanzada por el grupo catalán sobre el Atlántico, y ya controla el 99,92% de su capital social.

Así, el Sabadell situará a su director general, Josep Permanyer, en la presidencia del nuevo consejo del Atlántico el próximo miércoles, día 24, fecha en la que se formalizarán estos cambios en el máximo órgano de gobierno del banco adquirido y que afectan también a la cúpula del Sabadell.

Ese día también es previsible que el Atlántico convoque junta general extraordinaria para aprobar su integración con el Sabadell.

El grupo catalán nombra el nuevo consejo del Atlántico y aprovecha para cambiar la cúpula

No en vano, Permanyer, al asumir la presidencia ejecutiva del Atlántico, dejará sus funciones como director general del Sabadell, funciones que compartía con Juan María Nin. De esta forma, Nin, que fue fichado por el grupo catalán en enero de 2002 procedente del SCH, donde era director general de la red comercial, refuerza su posición al asumir ahora todas las funciones ejecutivas como consejero director general del Sabadell y se confirma como el hombre de confianza del presidente del grupo Josep Oliu.

Permanyer, no obstante, seguirá como miembro de la comisión ejecutiva del grupo y como consejero del Sabadell.

Además de Permanyer, el nuevo consejo del Atlántico contará con otros cuatro consejeros (se amortizan tres plazas de consejeros respecto al número actual) provenientes también de la dirección del Sabadell como Juan Cruz Alcalde Merino, Miguel Montes Güell y Rafael García Nauffal. A ellos se une Francisco Vallejo Vallejo, que será consejero director general de la entidad adquirida.

Vallejo compartirá estas funciones con las de director general de otra de las marcas que componen el grupo Sabadell, el Herrero, banco que fue absorbido jurídicamente por el Sabadell el pasado año, aunque conserva la marca. Vallejo así, compaginará las dos direcciones generales transitoriamente, lo mismo que Permanyer, que será presidente ejecutivo del Atlántico sólo hasta que este banco se integre en el Sabadell. La absorción jurídica del Atlántico está prevista que se lleve a cabo en los próximos seis meses, o a más tardar a finales de este ejercicio.

El secretario no consejero del Atlántico será Joan Roca Sagarra. Una vez que el Atlántico desaparezca como entidad jurídica, Permanyer, que el 12 de abril cumple 60 años de edad y se incorporó al Sabadell en 1958, dejará su nuevo puesto, aunque podrá seguir en el consejo del Sabadell, según prevén fuentes del grupo.

Montecelos se prejubila

Una vez que se formalice mañana los nombramientos de los nuevos consejeros del Atlántico, este banco, creado en 1901, cierra su etapa anterior al cesar a los ocho consejeros actuales, representantes de sus antiguos accionistas (Arab Banking Corporation, BBVA y Allianz). El Sabadell también ha decidido cambiar toda la cúpula directiva del Atlántico. Así, ha llegado a un acuerdo con el hasta ahora director general del Atlántico, Manuel Montecelos, que se ha prejubilado.

Lo mismo sucede con el responsable de recursos humanos, Joaquín Casals. De hecho, el banco ha ofrecido a todo el comité de dirección del Atlántico mayor de 55 años su prejubilación, mientras que al resto se le ha cambiado de funciones, pero sin formar parte de la nueva cúpula directiva del banco. Entre los días 29 y 30 el Sabadell explicará la nueva estrategia de la red del Atlántico (270 oficinas).

Mientras CC OO, UGT y CGT han pedido a través de un comunicado negociar los efectos laborales de la compra del Atlántico. El Sabadell explicó en un primer momento que esta compra no supondría ajustes de personal.