Industria

Crisis abierta en el consejo de Azkoyen por supuestos pagos a ETA

La Audiencia Nacional ha abierto una investigación a Azkoyen sobre supuestos pagos a ETA que ha provocado ya la dimisión de dos consejeros, el representante de Caja Navarra y un independiente. La fiscalía investiga las cuentas de 2001. Caja Navarra mantendrá su porcentaje del 9,59%.

Juan Odériz, representante de Caja Navarra en el consejo de administración de Azkoyen, y el independiente Javier Garde, presentaron su dimisión el jueves por la noche. La caja había alertado por la mañana a la CNMV de que el fabricante de máquinas expendedoras estaba siendo investigado por el juez Baltasar Garzón por posibles pagos a ETA. Las indagaciones, que se centran en el ejercicio 2001, llevaron a la caja a pedir la convocatoria de un consejo extraordinario que, según la entidad, no se celebró. Caja Navarra pide la dimisión de dos consejeros que ya estaban en 2001 en la compañía, así como del presidente, Juan Félix Iriondo, y para 'evitar un perjuicio a Azkoyen', según un portavoz de la caja. Al no producirse esta dimisión, el representante de la entidad financiera y Garde decidieron ser ellos quienes dimitieran.

Los dos consejeros que, según las memorias, estaban en 2001 y permanecen aún, son Ricardo Armendáriz y María Carmen Troyas.

En un comunicado remitido a la CNMV Azkoyen reconoce que se está investigando tanto a 'ex consejeros como al ex director general de la misma en conexión con la presunta realización de determinados pagos con cargo a los fondos de la compañía'.

No obstante, el fabricante explica que no le constan 'la realización de desembolsos' y que de ser ciertos, 'habrían sido realizados por personas que, con independencia de su vinculación con la sociedad, habrían actuado por su cuenta y bajo su responsabilidad'.

Azkoyen también señala que el importe investigado 'no superaría los 40 millones de pesetas', 240.000 euros.

Caja Navarra envió un comunicado destacando que su incorporación al consejo se produjo en junio de 2003, 'no habiendo desempeñado función ejecutiva alguna'. Y añade que ni como accionista desde junio de 2001 a través de su filial Corpcan, ni como consejero, ha tenido nunca 'información alguna respecto a los presuntos pagos que han dado lugar a las investigaciones policiales'.

La entidad también aclara que 'no tenía ninguna noticia' de los presuntos pagos y que estas diligencias no supondrán ningún cambio en el peso accionarial de una empresa por la que siguen apostando y de la que posee el 8,59% del capital.

Los dos consejeros dimitidos expresaron su disconformidad con la respuesta que el presidente de Azkoyen había dado a la CNMV.

El fabricante garantiza su solvencia

Pese a que Azkoyen asegura que no constan en las actas de sus distintos órganos sociales la realización de los citados pagos, el fabricante máquinas expendedoras deja abierta una vía a esa posibilidad. En uno de los comunicados remitidos ayer a la CNMV señala que 'aun suponiendo que esta cantidad los 240.000 euros que se investigan hubiese sido detraída del patrimonio de la sociedad, su importe no puede afectar de ningún modo a la solvencia de Azkoyen'. El grupo cerró el año pasado con una facturación de 108,7 millones (un 14,7% menos que el año anterior) y un resultado neto negativo de 6,28 millones frente a la ganancia de 0,48 millones de 2000.

El presidente ha convocado un consejo extraordinario para el día 23 en el que se estudiará el informe de auditoría interna y contabilidad en relación con los desembolsos que se indagan. En el orden del día también figura el análisis de las eventuales responsabilidades en que pudieran haber incurrido directivos o administradores.

Azkoyen continuó ayer suspendida de cotización.