Petróleo

Shell rebaja de nuevo su nivel de reservas de petróleo

El culebrón de las reservas de Shell parece no tener fin. Ayer la firma anunció una nueva reducción de 220 millones de barriles en sus reservas probadas, que se suma a la sobrevaloración de 3.900 millones de barriles desvelada en enero.

La crisis de las reservas del gigante petrolero angloholandés Royal Dutch/Shell se ha cobrado este mes las cabezas de su máximo responsable, Philip Watts, y del jefe de la unidad de exploración y producción, Walter van de Vijver.

Pero los ánimos siguen encrespados y ayer mismo la firma volvió a rebajar en otros 250 millones de barriles sus reservas probadas de crudo para el ejercicio 2002 y de 220 millones en 2003, según los datos de una auditoría encargada a la firma Ryder Scott. Shell agregó que la nueva revisión interna continuará y que, 'si se identifican acciones adicionales, serán anunciadas apropiadamente'.

El nuevo presidente de Shell, Jeroen van der Veer, ha decidido retrasar hasta finales de mayo la presentación oficial de los resultados anuales, prevista para hoy. También se pospone la junta general de accionistas fijada para el 23 de abril.

La empresa angloholandesa no descarta nuevas revisiones

Las acciones de la petrolera cayeron ayer un 3%, tras conocerse la nueva reducción, que se suma a la anunciada hace dos meses, cuando la firma reconoció que había sobrevalorado por error sus reservas de crudo y gas de 2002 en 3.900 millones de barriles, un 20% del total previsto originalmente. El descenso bursátil ocasionó una pérdida de 12.000 millones de euros en la capitalización bursátil del grupo. El error en la estimación de las reservas afecta a los yacimientos de Nigeria y Australia, Kazajstán, Noruega y Omán.

La compañía está siendo investigada, entre otros, por el regulador bursátil estadounidense SEC. Debido a que los métodos aplicados por la multinacional en la cuantificación de las reservas no se ajustan a las pautas de este organismo.

Las reservas son una medida clave de la salud de las compañías petroleras y son seguidas muy de cerca por analistas e inversores como un indicador de futura rentabilidad.

Jeroen van der Veer reconoció ayer que las últimas semanas habían sido 'un desafío para la dirección de Shell y un periodo decepcionante para los inversores'. El presidente subrayó que el objetivo para 2004 es incrementar la exploración y explotación, así como la mejora del negocio de gas y de la rentabilidad de las actividades de refino, transporte, distribución y comercialización.

Varias investigaciones en paralelo

La SEC no es el único organismo que está analizando forma de cuantificar las reservas de Shell. El grupo está siendo investigado además por el regulador financiero británico FSA. La comisión holandesa de operaciones bursátiles (AFM) ha abierto otra investigación por un presunto delito de utilización de información privilegiada. Las normativas bursátiles más rigurosas obligan a las petroleras a considerar como reservas probadas las ya descubiertas y que puedan ser explotadas en el periodo acordado. Pero algunas firmas petroleras incluyen en sus balances las reservas que no podrán extraer hasta después de extender los contratos.