Sanción

Los Quince respaldan el veredicto de Monti a favor de sancionar a Microsoft

Todos los países de la Unión Europea respaldaron ayer por unanimidad la propuesta del comisario europeo de Competencia, Mario Monti, de sancionar a Microsoft. Aun así, todavía es posible un acuerdo con la empresa antes del veredicto previsto para el 24 de marzo.

El pulso de Mario Monti y Bill Gates se aproxima al final. Tras casi cuatro años de investigación, el comisario europeo de Competencia cuenta ya con un borrador de decisión contra Microsoft que ayer recibió el apoyo de todos los países de la Unión Europea.

La amenaza de una sanción millonaria se cierne sobre el gigante estadounidense. La CE se reunirá de nuevo la semana que viene con las autoridades nacionales para cuantificar una sanción que, en teoría, puede llegar hasta el 10% de la facturación de la compañía.

Bruselas nunca aplica tamaño rigor. Pero la mera posibilidad de una multa refuerza la posición negociadora de Monti en un momento en que la compañía se parapeta tras la amenaza de un litigio ante el Tribunal de Justicia de la UE.

Acceso a los códigos

Tras varias semanas de negociaciones, Microsoft sigue resistiéndose a aceptar las peticiones de la Comisión Europea para que facilite a las compañías rivales el acceso a un mercado que domina abrumadoramente.

La Comisión considera probado que la compañía de Gates niega a sus rivales el acceso a los códigos de los programas que hacen interoperativos los servidores de gama baja (que comunican a los ordenadores con accesorios como las impresoras).

Monti también acusa a Microsoft de abusar de su dominio en el mercado de los sistemas operativos (el 90% de los ordenadores del mundo utilizan su programa Windows) y de aprovecharlo para acotar otros mercados incipientes como el de programas de audio y vídeo a través del ordenador.

La Comisión, precisamente, intenta, hasta ahora sin resultado, que Microsoft modifique la presentación en Windows del programa Media Player para reproducción audiovisual. Gates se niega a comercializar su programa operativo sin un recurso como Media Player.

Bruselas teme que la omnipresencia de ese servicio borre del mercado los productos similares de otras compañías (Realplayer, especialmente). Los precedentes existen. La incorporación a Windows del programa de correo electrónico Outlook Express acabó rápidamente con el dominio de ese negocio por parte de Netscape. El valor bursátil de la empresa, tras una trayectoria fulgurante, se desplomó y Netscape acabó siendo absorbido por AOL.

Bruselas debe calibrar con mucho cuidado el alcance de sus sanciones y, sobre todo, de las posibles medidas correctoras que pretenda imponer a las prácticas comerciales de Microsoft. Un veredicto demasiado drástico puede violar los derechos de propiedad intelectual de la compañía, que probablemente no dudaría en pedir al Tribunal la suspensión cautelar de la decisión comunitaria. Los jueces suspendieron la decisión de Monti que obligaba a la compañía estadounidense IMS Health, cuasimonopolio en la recogida y tratamiento de datos farmacéuticos, a compartir sus sistemas de tabulación.