Encuesta

El ahorro familiar cayó en el último trimestre de 2003 a niveles de 1986

El ahorro familiar, descendente desde principios de 2002, se redujo a finales de año al nivel más bajo desde mediados de 1986, según las últimas encuestas de Coyuntura Económica Familiar elaboradas por Gallup. Un resultado "normal", según la empresa, no así el deterioro de la confianza del consumidor, que rompió la racha de recuperación gradual de los tres trimestres anteriores.

Las regiones con mayor capacidad de ahorro fueron País Vasco y Galicia, según este índice, elaborado con datos de encuestas mensuales que la empresa realiza con una escala de valoración que va desde los +100 puntos (confianza total) hasta -100, para una situación desfavorable.

Deterioro en la confianza

En concreto, el Indice Gallup de Ahorro Familiar se situó en -2 puntos y se califica de "normal", mientras que el de Confianza del Consumidor sobre el cuarto trimestre de 2003 refleja un descenso tras nueve meses de paulatina recuperación. Su puntuación, de -38 puntos, ha se considera un dato "malo", en la medida que traduce un retroceso en la incipiente recuperación desde principios de año, tras el desplome de finales de 2002 a niveles de -50 puntos.

En noviembre de 2003, un informe de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) reflejó que las tasas de ahorro bruto en las principales economías occidentales registran efectivamente un estancamiento generalizado desde comienzos de los noventa, sin que escapara a la tendencia el sector de los hogares. En España, el deterioro de la capacidad de ahorro se refleja en la dificultad para llegar a fin de mes y las peores expectativas de consumo en el medio plazo.

Según las últimas cifras publicadas por el Banco de España en septiembre pasado, el endeudamiento financiero de los hogares -fundamentalmente a largo plazo- superó el medio billón de euros. El nuevo máximo histórico puso de manifiesto que el crecimiento persiste, y mantiene el ritmo de los últimos años. Los expertos achacan la situación a los bajos tipos de interés y el encarecimiento de la vivienda, que eleva considerablemente el pasivo de las familias. Mientras, la riqueza de los hogares crece en menor proporción, dificultando el ahorro.

Por último, el Índice Gallup de Percepción de Precios volvió a aumentar tímidamente, aunque sin llegar a las altas cotas de 2002 con la puesta en circulación del euro, y situándose en +29 en el último trimestre del año pasado.