'Telecos'

Auna aborda la refinanciación de su deuda de 4.300 millones

El grupo Auna está decidido a limpiar su balance con vistas a la salida a Bolsa, ahora que las cuentas ya lucen beneficios. Para ello, ha comenzado los trámites para refinanciar toda su deuda, que asciende a 4.300 millones de euros. Está previsto que el proceso termine hacia el verano.

El holding de telecomunicaciones dueño de la operadora de móvil Amena y de la compañía de cable y telefonía indirecta Auna ha comenzado a hacer los deberes en previsión a la salida a Bolsa de la compañía, que se decidirá en los primeros meses de 2005.

Los números negros ya llegaron a las cuentas del grupo en el cuarto trimestre del año pasado, aunque el ejercicio se cerró con pérdidas de 55 millones. Como, en principio, se prevé que 2004 sea positivo en su conjunto por primera vez en la historia de Auna, el tema de las cuentas estaría ya solucionado. La operadora asegura que tampoco tendrá problemas con las inversiones. Los 1.450 millones que está previsto destinar al desarrollo de UMTS y del cable en los próximos años se financiarán con la generación de caja del grupo. Con este escenario, no será necesario volver a apelar a los accionistas para recaudar fondos, como se encargó de dejar claro el consejero delegado de Auna, Joan David Grimá, en la presentación de los resultados de 2003.

Pero no todo en el grupo de telecomunicaciones está solucionado. Auna arrastra una deuda de 4.300 millones de euros, que pesa como un lastre en el balance. La tarea para este año, por tanto, pasa por dar una salida a este pasivo, que en las actuales condiciones es un fuerte impedimento para la salida a Bolsa.

El objetivo del grupo es llevar toda la deuda a la matriz para bajar costes

Y a ello se va a dedicar Auna. La operadora participada por Endesa, el SCH y Fenosa ha mandado ya una carta a una decena de bancos invitándoles a participar en una macrorrefinanciación, que afectará a la totalidad del endeudamiento. El proceso no ha hecho más que empezar y no se prevé que concluya hasta el verano. La elevada suma involucrada, con todo, puede retrasar aún más el cierre de la operación.

Varios instrumentos

Fuentes oficiales de Auna rehusaron ayer hacer comentarios sobre los detalles de la refinanciación. Una fuente bancaria citada por Mergermarket, sin embargo, asegura que en el proceso se van a combinar varios instrumentos de financiación, incluidos los préstamos bancarios y la emisión de bonos, a pesar de que los accionistas de la operadora miran con recelo a estos instrumentos de alta rentabilidad.

Otra fuente del mercado financiero apunta a una posibilidad diferente y es la de acudir sólo a los préstamos, pero con diferentes plazos de vencimiento, a 1, 3 y 7 años, y con un diferencial de 2 a 3 puntos porcentuales sobre el Euribor, según International Financing Review.

La parte más importante de la operación, con todo, no es sólo el montante de la deuda a refinanciar, sino su estructura. Hasta ahora, cada una de las filiales de Auna cargaba con su propio endeudamiento y cada una tiene un perfil de riesgo diferente. La participada de telefonía fija y cable, Auna, arrastra unas fuertes inversiones y el año pasado perdió 220 millones de euros. Amena, por el contrario, lleva dos ejercicios en beneficios y en 2003 sumó unos números negros de 183 millones de euros. Por último está la cabecera, que perdió 55 millones el último ejercicio, pero que logró beneficios de 40 millones en el último trimestre y espera ganar un mínimo de 160 millones en 2004.

Una vez que la matriz está en beneficios, para Auna será mucho más barato llevar la deuda de las filiales a la cabecera, porque desde allí será capaz de encontrar financiación a precios mucho más atractivos que, por ejemplo, la filial de telefonía fija. Y ésta es, según fuentes financieras consultadas, uno de los principales objetivos de la refinanciación.

Una vez conseguidos los fondos, Auna podrá presentarse ante el mercado con un balance más saneado y sin problemas de financiación a medio plazo. Este es un requisito casi imprescindible para una salida a Bolsa airosa, sobre todo después de los recelos que han despertado entre los inversiones las lecciones aprendidas con la estallido de la burbuja tecnológica. Con la refinanciación en la mano y las cuentas cerradas de 2004, los accionistas de Auna estudiarán la cotización.

Planes de futuro. Un proyecto con fuertes inversiones

Si Auna quiere salir a Bolsa tendrá que presentar al mercado un proyecto sólido con la financiación asegurada y la deuda bajo control, porque las inversiones que se avecinan son de elevada cuantía.

La operadora ha asegurado que invertirá 1.450 millones de euros en los próximos años para desarrollar su negocio en telefonía móvil y en el cable.

El reto de la telefonía móvil es, ahora, el UMTS, que requerirá unos desembolsos de 700 millones de euros. Amena no puede dejar de apostar, antes o después, por este negocio, aunque en su caso la necesidad de invertir se produce cuando los desembolsos que ha hecho para desplegar su red de GSM son todavía muy recientes.

Y el cable necesita un fuerte empujón para aumentar la penetración que tiene. Auna es consciente de ello e invertirá 750 millones en tres años.