BCE

Las disputas del Eurogrupo retrasan la renovación del consejo del BCE

La designación del sustituto de Domingo Solans en el BCE desató ayer en el Eurogrupo una batalla política entre países grandes y pequeños. Finalmente se aplazó la decisión, al cruzarse la posible candidatura de Rato a dirigir el FMI.

Lucha de pasaportes entre José Manuel González-Páramo y Peter Praet para alzarse con un puesto en el Banco Central Europeo. Los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) escrutaron anoche el currículo de los dos principales aspirantes a ocupar la vacante que el consejero Eugenio Domingo Solans dejará en el BCE a partir de junio. Finalmente, la decisión fue aplazada hasta el Consejo Europeo de finales de mes.

Fuentes diplomáticas indicaban que, a igualdad de perfil, la nacionalidad de cada candidato sería el elemento decisivo. Pero la potencial candidatura de Rodrigo Rato a dirigir el Fondo Monetario Internacional se presentó anoche como un obstáculo imprevisto e insalvable para que la nacionalidad española de González-Páramo se impusiese al currículo belga de Praet (hay un tercer aspirante, Michael Tutti, irlandés).

Irlanda, país que preside este semestre la UE, consideró 'improbable' que un mismo país pueda aspirar en tan poco tiempo a dos puestos distintos.

España defiende al español González-Páramo como sustituto de Solans

El aplazamiento de anoche provoca que hoy, en la reunión oficial de los titulares de Finanzas de los Quince (Ecofín), tampoco se vaya a llegar a un acuerdo. Los ministros volverán a reunirse a finales de marzo, en vísperas de la cumbre de líderes europeos (Consejo Europeo) que se celebrará en Bruselas.

Un acuerdo informal pergeñado en su cita anterior apela a que, si ningún candidato obtiene el apoyo unánime de los ministros, la elección se realizará por mayoría cualificada.

Este sistema de votación favorece, en teoría, a la candidatura de González-Páramo porque España cuenta con el apoyo de Alemania, Francia e Italia, los tres países más grandes de la zona euro.

Aun así, el beligerante ministro belga, Didier Reynders, está dispuesto a defender la candidatura de Praet, para la que dice contar con el apoyo de Holanda y Luxemburgo. 'Puedo comprender la preocupación de los países grandes, pero hay un límite a su representación (en las instituciones)', afirmaba Reynders antes de la reunión.

El titular español, Rodrigo Rato, abogaba 'por no plantear el tema en términos de nacionalidad'. Un poco tarde tal vez, porque España sólo ha presentado su candidatura tras conocer el empeño de Berlín en que en el BCE se respete un cierto equilibrio geográfico entre países grandes y pequeños.

Las espadas siguen en alto. Y Rato, de por medio.

Un liberal con influencia en Moncloa

A José Manuel González-Páramo le sobra trayectoria para acceder a un cargo de perfil técnico y a la vez políticamente correcto como el que desempeña Eugenio Domingo Solans en el BCE.

Este madrileño de 45 años es catedrático de Hacienda Pública en la Universidad Complutense de Madrid desde 1988 y consejero del Banco de España desde 1994. En 1998 se incorporó a la comisión ejecutiva del banco, precisamente en sustitución del propio Domingo Solans cuando éste accedió al BCE.

Su buena relación con el vicepresidente Rato (de orientación liberal al igual que él) y el prestigio en el ambiente académico, sirvió a González-Páramo para que el Gobierno le renovara como consejero del Banco de España en julio de 2001. Su especialidad en fiscalidad, gasto y presupuesto público le ha valido para trabajar como consultor en instituciones internacionales como el Banco Mundial y la Comisión Europea. Ha sido asesor también del Ministerio de Economía y del de Hacienda. Pertenece al International Institute of Public Finance y a la European Economic Association.