Telecomunicaciones

Dos filiales de Bellsouth están al borde de la suspensión de pagos

El imperio latinoamericano de Bellsouth, cuya compra está previsto que anuncie hoy mismo Telefónica, tiene alguna que otra fisura. De las diez operadoras que posee en la región, una está en suspensión de pagos, otra al borde del impago de la deuda y una tercera afronta serias restricciones monetarias.

La situación más acuciante es la de Argentina. A pesar de la opinión del auditor, Telefónica ha sido una de las pocas compañías en el país que se ha mostrado capaz de gestionar la deuda de su filial sin fallar un solo pago. La operadora española ha renegociado los pasivos, ha alargado los vencimientos y ha sobrevivido al temido default que asuela el tejido empresarial de la nación austral.

Bellsouth no lo ha conseguido. 'Nuestra filial en Argentina, de la que Bellsouth tiene un 86,7%, está en situación de impago por un total de 490 millones de deuda denominada en dólares', explica la compañía en el informe anual de 2003 registrado en la SEC.

La operadora está trabajando con los acreedores para resolver esta cuestión, pero reconoce que no puede garantizar un resultado positivo.

Tampoco en Colombia tiene Bellsouth toda la deuda bajo control, aunque todavía no se ha producido impago alguno. La filial en este país tiene 346 millones de dólares de pasivos en peligro, fruto de los pagos de un crédito mayor. Bellsouth explica que en 2003 se inició un proceso de negociación con los acreedores para extender el calendario de vencimientos del préstamo. Para dar un margen de actuación, los prestamistas accedieron a no exigir el cumplimiento de los compromisos financieros pactados hasta el 27 de febrero de este año.

Este plazo ha expirado, pero como el informe de Bellsouth sólo cubre el ejercicio de 2003 no se ha hecho público el desenlace. La operadora sí da detalles en el documento de lo que podría pasar si la renegociación no tiene éxito: la filial colombiana incumpliría los compromisos exigidos en el contrato de préstamo y el total del crédito sería exigible. En cualquier caso, la compañía estaba buscando una nueva prórroga para dilatar el plazo y seguir negociando.

El último punto caliente del negocio latinoamericano de Bellsouth está en Venezuela. El país ha establecido restricciones al movimiento de capitales 'que limitan la capacidad de convertir moneda local en dólares', señala la operadora. Además de la dificultad para sacar dinero del país, Venezuela ha cambiado el cambio fijo oficial del bolívar frente al dólar y esta devaluación tendrá un efecto negativo en las cuentas del primer trimestre de 2004.

Si las restricciones continúan, Bellsouth alerta de que tendría que sacar a esta filial del método de consolidación, algo con lo que tendrá que lidiar Telefónica si se materializa la compra.

La operadora afronta problemas de conversión de divisa en Venezuela

Conflictos y pactos con minoritarios

Cuando se haga con los activos latinoamericanos de Bellsouth, Telefónica heredará una compleja relación con los socios minoritarios que tiene la operadora estadounidense en sus filiales. Y de los conflictos que esta relación puede generar dan fe los problemas que tiene actualmente Bellsouth.

La compañía estadounidense está en estos momentos en proceso de arbitraje, denunciada por su socio venezolano, que la acusa de romper el pacto de accionistas. Bellsouth tiene el 78,2% de la filial en este país, Telcel, y firmó con el dueño de un 21% un acuerdo que contemplaba tanto opciones de compra como de venta. Este socio inició en 2000 el proceso de valoración de Telcel, con el objetivo de obligar a Bellsouth a comprar parte de su capital. Y la transacción todavía no se ha producido. Por eso, el dueño del 21% ha llevado a Bellsouth ante un tribunal de arbitraje, que determinará si la operadora estadounidense ha cumplido los periodos establecidos para la valoración y si el proceso fue correctamente iniciado en 2000. Las vistas ya han comenzado y seguirán en el segundo trimestre de este año, dice Bellsouth, que alerta de que el precio que tenga que pagar a su socio si pierde el arbitraje puede ser mucho mayor al de mercado.

También en Colombia hay un pacto de accionistas, aunque menos polémico. Bellsouth ha ejecutado parte de su opción de compra, así que en febrero adquirió a su socio un 11,6% adicional por 32 millones de dólares -unos 26 millones de euros-. Ahora queda la segunda parte de la opción.

Dos hombres con todo el poder en sus manos

Las negociaciones entre Telefónica y Bellsouth para la compraventa de los activos latinoamericanos de la segunda comenzaron hace un año, en una operación que ha sido ideada y diseñada por sus presidentes. César Alierta vio claro que esta compra era la última oportunidad de dar un paso de calado para crecer en Latinoamérica y su homólogo americano, Duane Ackerman, no ha dudado en plantear la renuncia a los activos latinoamericanos a cambio de crecer en Estados Unidos, como demuestra la compra de AT&T Wireless, a través de su filial Cingular.

Los dos directivos tiene algo en común: ambos han asumido en sus compañías todo el poder ejecutivo y acumulan el cargo de presidentes y de consejeros delegados. Ackerman lo ha hecho después toda una vida dedicada a las telecomunicaciones, mucha de ella en Bellsouth. En 1992 obtuvo su primer puesto en la cúpula de la operadora, con la presidencia de su mayor filial, Bellsouth Telecommunications. A partir de ahí dio el salto a la dirección de la matriz, donde fue nombrado presidente el 1 de enero de 1997.

La carrera de Alierta ya estaba consolidada antes de llegar a Telefónica. A la operadora llegó ya como presidente en julio de 2000, desde la máxima dirección de Altadis, donde llevó a cabo la fusión de Tabacalera y la francesa Seita.