Deuda

Tensión entre el FMI y Argentina, a 24 horas de que venza el pago de 3.100 millones

Para afrontar el vencimiento de un pago de 3.100 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional (FMI) mañana, Argentina necesita una señal del Fondo de que aprobará el cumplimiento de las metas que se recogen en la segunda revisión. La señal no ha llegado aún: la bolsa y el escenario político argentinos acusan la incertidumbre.

El directorio del FMI continúa su examen de la situación en Argentina a pocas horas de que venza el pago de 3.100 millones de dólares. Mientras Buenos Aires alega que las metas macroeconómicas están "sobrecumplidas", el Fondo aún no ha dado señales de que vaya a aprobar la segunda revisión del acuerdo de tres años que mantiene con el país andino, vital para que éste devuelva parte de lo que le debe.

No se descarta que, en las próximas horas, la número dos del FMI, Anne Krueger, al frente del organismo de manera provisional tras la dimisión la semana pasada de Horst Köhler, hable por teléfono con el presidente argentino, Néstor Kirchner, como hizo el viernes con su ministro de Economía, Roberto Lavagna.

Por lo pronto, el índice bursátil Merval retrocedía hoy en torno a los 1.150 puntos, tras haber llegado a caer un 2,43% en las primeras horas de la jornada. "Es una clara rueda de tensión financiera, normal porque estamos en horas decisivas para ver cómo continúan las relaciones con el Fondo (FMI)", comentó un agente bancario. La tensión también se refleja en la escena política. Kirchner, que lleva diez meses de gestión, "cuenta con el apoyo incondicional" del grupo de legisladores del gobernante Partido Justicialista (peronista), aseguró su líder, José María Díaz Bancalari. El líder de izquierda Luis Zamora acusó al presidente de "engañar" a la población con una posición dura "mientras negocia en la trastienda" que Estados Unidos "le ayude a salir airoso" del pulso con el FMI.

Fricciones con el Fondo

La negociación de Argentina con sus acreedores privados, que cuentan con un total de 88.000 millones de dólares en bonos de deuda soberana y con los que Buenos Aires, según especifica el acuerdo con el FMI, debe negociar "de buena fe", y con las condiciones que expuso este fin de semana, obstaculiza el entendimiento. La propuesta argentina para la reestructuración de la deuda privada prevé la devolución de 25 centavos por cada dólar, mientras que los acreedores demandan recuperar al menos 65 centavos por cada dólar invertido. El Gobierno ya ha dicho que ésa es su última oferta.

Las consecuencias de que Argentina no pague mañana pueden ser graves: el país se quedaría sin acceso a los mercados de capital y el Fondo se vería con un impagado sustancial. Además se alejaría la posibilidad de un acuerdo con los tenedores de bonos. Argentina debe actualmente 7.470 millones de dólares al Banco Mundial, alrededor de 8.000 millones al BID y unos 15.000 millones al FMI, con lo que se convierte en el tercer mayor deudor de ese organismo, después de Brasil y Turquía.