Eurogrupo

La zona euro elige hoy al sustituto de Domingo Solans en el BCE

El ministro español, Rodrigo Rato, defenderá hoy y mañana antes sus homólogos de la Unión Europea la candidatura al comité del BCE de José Manuel González-Páramo, doctor en Economía, catedrático de Hacienda Pública y consejero ejecutivo del Banco de España. Bélgica, que ya fracasó en 2002 en su candidatura para el puesto de vicepresidente, parece el enemigo más difícil. Praet es el director del Banco Nacional de Bélgica y su currículo incluye el paso por la banca privada.

El proceso de selección, sin embargo, corre el riesgo de centrarse no en los méritos de cada candidato sino en su nacionalidad, provocando una agria polémica como la acontecida en 1998 con el nombramiento del holandés Wim Duisenberg como primer presidente de la institución. La credibilidad y la reputación del BCE resultó dañada como consecuencia de la trifulca que protagonizaron entonces Berlín y París.

Los ministros de la zona euro han evitado desde entonces cruentas batallas en los tres relevos que se han producido en el comité ejecutivo. Pero sólo porque el puesto de presidente estaba reservado para el francés Jean-Claude Trichet y porque en los otros puestos se siguió la norma no escrita de dar preferencia a los candidatos de los países que aún no habían ocupado plaza en el comité.

Ahora, sin embargo, las mayores economías de la zona euro, con Alemania a la cabeza, desean sentar el principio de que el reparto de los seis puestos del comité debe respetar cierto equilibrio geográfico entre países grandes y pequeños. Este empecinamiento de Berlín puede ayudar a que se impongan los méritos profesionales y académicos de González-Páramo.

A vueltas con el Instituto Europeo

El Ecofin de mañana también servirá para que Francis Mer y Hans Eichel, ministros de Economía francés y alemán, respectivamente, faciliten a sus homólogos comunitarios más detalles sobre su propuesta de crear un Instituto Europeo de Estudios Económicos, aunque la discusión sobre el relevo de Köhler puede desplazar ese punto de la agenda.

La CE observa con reticencia el nacimiento de este centro de pensamiento que probablemente cuestionará desde la rígida interpretación del Pacto de Estabilidad que hace el comisario de Economía, Pedro Solbes, hasta el apego del BCE a una inflación por debajo del 2% que puede estar sumiendo a países como Alemania en un proceso de deflación.

Las negociaciones para su creación, sin embargo, siguen avanzando. Ya se perfila un modelo de financiación mixto, entre capital público y privado, e incluso parece haber acuerdo para que Bruselas sea la sede del nuevo centro. El proyecto responde de momento al nombre de Foro Europeo de Economía Internacional. Cabe esperar en breve el baile de candidaturas para ocupar los puestos de dirección del foro.