Alta velocidad

Los pedidos de AVE triplican la contratación anual del sector

La inversión en trenes AVE aprobada por Renfe en la última semana, 151 trenes por valor de 4.452 millones en fabricación y mantenimiento, triplicará la contratación anual del sector español de construcción de trenes, que ronda los 2.000 millones. A su vez, equivale a cuatro veces su facturación anual. Los pedidos paliarán la sobrecapacidad e incluso provocarán un aumento del empleo en algunas firmas.

Los cinco pedidos de nuevos trenes AVE formalizados por Renfe en los últimos ocho días conforman el mayor plan de inversión en material rodante realizado por la empresa en toda su historia.

La lluvia de millones y horas de trabajo que conlleva para las empresas del sector la fabricación de 151 trenes y su mantenimiento durante 14 años garantiza la estabilidad y el desarrollo de esta industria durante casi un quinquenio. Al mismo tiempo debería permitir el desarrollo de un tejido de pequeños suministradores más amplio y potente y que se amplíe la penetración de los grandes fabricantes en otros mercados

Aunque la adjudicación no ha dejado contentos a todos los productores, y evidentemente hay vencedores (Talgo-Bombardier) y vencidos (Alstom), los 4.452 millones adjudicados estos días son un enorme balón de oxígeno para todas las empresas. Tal y como se ha apresurado a transmitir Renfe, los pedidos han sido multimillonarios para todos los actores. Nada menos que 9.341 millones ha contratado la empresa desde el año 2000 si se suma fabricación, mantenimiento y reparación de unidades de tren. La empresa que más ha contratado desde ese año ha sido Talgo, con 2.700 millones, una cifra colosal si se tiene en cuenta su facturación anual.

Siemens, con 1.254 millones de euros, es la que menos ha contratado pero también es la que menos planta industrial tiene en España. Globalmente, los cinco pedidos formalizados por Renfe en la última semana superan en el 120% la contratación anual del sector en 2002, último año disponible, y cuadruplican la cifra de negocio, según los datos oficiales de la patronal Cemafe.

La valoración más extendida en la industria es que esta carga de trabajo paliará la sobrecapacidad global existen en España y también algo la del resto de Europa. Además, como la fabricación y el mantenimiento se laminarán en el tiempo, las empresas podrán abordar los pedidos saturando y optimizando su capacidad de producción, y, sólo, en algunos casos, aumentándola. Otro aspecto relevante es un previsible aumento en la inversión en investigación y desarrollo, que ha venido creciendo en el conjunto del sector a lo largo de los últimos años.

Un impacto distinto en cada fabricante

El impacto en las grandes empresas de esta compras masivas de trenes varía en función de la coyuntura de cada una de ellas. Talgo, que acaba de llevar a cabo un ajuste de plantilla y pierde unos 24 millones al año, afirma que su capacidad productiva es la óptima para acometer con garantías la cartera de pedidos actual. Además, ha comenzado a desarrollar un plan de trabajo hasta 2009, 'que está en condiciones de cumplirse con la dotación profesional actual'.

Por su parte CAF, en beneficios y con una cartera de pedidos de 2.200 millones, se muestra más optimista. Sostiene que la nueva carga de trabajo dará lugar a un crecimiento gradual y sostenido de la compañía, con aumentos significativos de empleo directo e inducido. 'Este crecimiento se realizará sin endeudamiento'.

Alstom, la segunda empresa que más pedidos ha conseguido, cuenta con una elevada capacidad en España que podría empezar a saturar, según fuentes del sector. Bombardier con problemas del mismo tipo en Europa, consigue una posición fuerte en el país.

UGT y CC OO votaron contra la opción Talgo

La votación el pasado miércoles en el consejo de administración sobre el último pedido de compra de trenes AVE fue movida. Las dos centrales sindicales sentadas en el máximo órgano corporativo votaron en contra de la adjudicación a Talgo del pedido de 30 trenes de alta velocidad. Los sindicatos esgrimen como argumento sobre su voto que la empresa española se lleva este pedido tras realizar un ajuste laboral sobre 106 personas, para después, de forma inmediata, proceder a suplir despedidos por nuevo personal con contratos precarios. Con este mismo argumento, UGT y CC OO votaron en contra de los dos contratos adjudicados por Renfe a Talgo la semana pasada, en concreto la fabricación de 10 trenes hotel con cambio de ancho y 26 unidades con cambio de ancho automático para trayectos de larga distancia.

Los dos sindicatos fueron los únicos miembros del consejo que votaron también contra la compra por Renfe de dos estatuas a la galería que dirige la novia del ministro de Fomento, de quien depende la operadora ferroviaria.