Música por Internet

Los propietarios del sistema mp3 incorporarán un sistema de gestión de derechos

Thomson y Fraunhofer, compañías propietarias de la patente del formato de compresión de audio más extendido, el mp3, van a introducir cambios que permitan la "gestión de derechos digitales", de forma que el formato pueda ser utilizado en los servicios legales de venta de música, según informa el portal especializado en tecnología CNET.

DRM son las siglas utilizadas en inglés para referirse a la Digital Rights Management o gestión de derechos digitales. Se trata de una práctica que permite añadir a cualquier tipo de fichero un control sobre su distribución y reproducción, limitando por ejemplo el número de veces que puede ser copiado. En la actualidad, las tiendas de música existentes en Internet utilizan para comprimir el sonido y enviarlo a los clientes formatos propietarios, fabricados por Apple, Microsoft o RealNetworks. Lo que venden no son ficheros comprimidos con un formato estándar, por lo que sólo pueden ser leídos con determinadas aplicaciones o en algunos reproductores portátiles.

Para solucionar este problema y ofrecer su producto a la industria de la distribución, Thomson y Fraunhofer están desarrollando un sistema que se basará en los estándares del actual mp3, lo que hará que los ficheros comprimidos con la nueva tecnología sigan siendo compatibles.

Como ha sucedido con otros formatos, el que desarrollen estas dos empresas tendrá que poder ser soportado por los programas de reproducción y los procesadores antes de que los reproductores portátiles puedan soportar el nuevo mp3. Ambas compañías están ya en contacto con los fabricantes de chips y los distribuidores de música. "La distribución digital de música tendrá un gran mercado" afirma el director de marketing de Thomson, Rocky Caldwell, que anuncia que el nuevo formato podría estar listo para finales de este mismo año.

Mientras, los defensores de los derechos digitales auguran que los formatos estándar que no incluyen tecnología de gestión de derechos seguirán existiendo. "Esto no va a significar el final del mp3" afirma Julian Midgley, un miembro de la Campaña británica por los Derechos Digitales. "Dado que los usuarios van a seguir teniendo la oportunidad de usar un gran número de formatos, no creo que el nuevo formato despegue".