EDITORIAL

Vuelven las fusiones

La recuperación de la economía y de los resultados empresariales han animado una nueva oleada de fusiones y adquisiciones, fenómeno que había quedado paralizado desde el estallido de la burbuja bursátil en el año 2000. Sólo en los dos primeros meses de 2004 se han anunciado operaciones de concentración -no consumadas en su mayoría- que suman 320.000 millones de euros, el triple que hace un año. Algunas ofertas son hostiles -entre ellas las dos mayores, la de Comcast sobre Disney y la de Sanofi sobre Aventis- y su éxito no está asegurado, ni mucho menos. Pero la tendencia es evidente: pasada la crisis, vuelve a ser hora de ganar tamaño.

Las euforias de finales de los noventa, cuando las grandes empresas corrían para encontrar socios y pagaban con acciones propias sobrevaloradas, han quedado atrás. Ahora las fusiones serán más prudentes y meditadas, por muy agresivas que sean las estrategias. Porque para llegar a esta nueva fase ha hecho falta sanear los balances con duras medidas de austeridad y reestructuración. No hay que repetir errores, como alguna compra todavía no digerida.