Automóvil

Renault gana flexibilidad con el nuevo convenio

Renault España firma hoy un acuerdo con los sindicatos que dota a la compañía de la flexibilidad que venía reclamando. El nuevo convenio permitirá que la producción en momentos de máxima demanda llegue a ser hasta del doble que en los de menor actividad.

La flexibilidad se ha convertido en el caballo de batalla de la industria automovilística presente en España. A falta de reformas que colmen las aspiraciones del sector, Renault España ha pactado un nuevo convenio colectivo con los sindicatos que permite a la empresa regular su actividad en función de las necesidades del momento.

El nuevo convenio eleva de 15 a 25 días la bolsa de horas que la empresa regula según sus necesidades. También se prevé la posibilidad de trabajar 12 meses al año (incluyendo agosto, mes en que las fábricas estaban paradas hasta ahora) y más posibilidades de producir los sábados. También se contempla la posibilidad de suprimir temporalmente uno de los tres turnos de producción.

'Esas medidas nos darían flexibilidad para aumentar o reducir hasta un 35% la producción desde un nivel normal', explicó ayer Juan Antonio Fernández de Sevilla en rueda de prensa. Eso supone que hay margen para que la producción pueda oscilar entre el 65% y el 135% de la considerada normal, o lo que es lo mismo, que en los momentos de plena capacidad pueda ser hasta el doble de aquellos de menor actividad. 'No es que se vaya a apurar ese margen, pero esa flexibilidad da confianza al inversor y permite el desarrollo de la empresa para los próximos años'.

Actualmente, las fábricas de Renault funcionan a plena capacidad. Desde el verano, la de Valladolid empezará a producir un nuevo modelo, el J-77, un monovolumen derivado del segmento de los utilitarios, que se fabricará en la misma plataforma del nuevo Clio, y sobre el que está prevista una producción anual de 300.000 unidades para ser exportado a todos los mercados mundiales.

Construcción de una nueva sede

Con respecto a la posibilidad de una mudanza desde su sede de las afueras de Madrid, Fernández de Sevilla explicó: 'Queremos es continuar donde estamos, con una nueva sede construida para nosotros con 30.000 o 35.000 metros cuadrados, el equivalente a una torre KIO'. Para ello, dijo, sólo necesitarían una tercera parte del suelo que poseen lo que permitiría disponer de los otros dos tercios. La decisión final dependerá de los estudios que la empresa lleva a cabo y de los permisos urbanísticos.

Récord de ventas y beneficio disparado

En un mercado prácticamente estancado, Renault España consiguió el año pasado elevar un 14,4% su cifra de negocio hasta un nuevo récord de 7.895 millones de euros. Ese crecimiento de las ventas ha venido acompañado de un incremento de las ventas de modelos más rentables, una contención de los gastos, un ahorro en las compras derivado de la alianza con Nissan y un menor cargo de reestructuración (71 millones frente a 156 el año anterior), pues el programa de bajas voluntarias incentivadas ha finalizado. Eso ha permitido que el beneficio neto se multiplique por 12 hasta 120,3 millones.

La producción de Renault en España fue el año pasado de 547.185 vehículos, un 8,8% más que en 2002, de los cuales 262.416 unidades (Renault Clio) salieron de la factoría de Valladolid y 297.769 unidades (Renault Mégane) de la de Palencia. En ambos casos, un 82,3% se destinó a la exportación.

En cuanto a motores, la planta de Valladolid marcó un nuevo récord en 948.768 unidades (+26%). En Sevilla, se fabricaron 728.758 cajas de cambio, cifra también récord.

La inversiones fueron de 356 millones y las previstas para este año suman 305 millones.