EE UU

Greenspan respalda ante el Senado nuevas rebajas impositivas, mientras se controle el gasto

Alan Greenspan ha reiterado sus tésis hoy ante el Senado estadounidense, tras haberlo hecho ayer ante el Congreso. Las expectativas de una economía robusta y de un encarecimiento del precio del dinero a medio-largo plazo se unen al temor por un déficit excesivo. Apoyará el presidente de la Fed nuevas rebajas de impuestos, pero exige un control efectivo de los gastos en sanidad y jubilaciones.

El presidente de la Fed, Alan Greenspan, ha pronunciado un discurso ante el Senado estadounidense, donde ha asegurado que apoya las bajadas de impuestos iniciadas por el presidente, George W. Bush, pero espera un mejor control del gasto público. "Una de las primeras misiones del Congreso debería ser restaurar la plataforma de gastos discrecionales", y especialmente el sistema, para que cualquier gasto quede compensado con ingresos, aseveró el estadounidense, que ayer alertó sobre los riesgos del desbocado déficit fiscal y presupuestario del país. "Deberíamos revisar algunos de los gastos relativos al seguro sanitario y a las jubilaciones", concretó.

El déficit federal alcanzó en enero 1.400 millones de dólares (1.100, en euros), frente al excedente de 10.600 millones registrado en enero de 2003, según los datos confirmados hoy por el Departamento del Tesoro. La cifra es inferior a la previsto por los analistas, que esperaban un saldo negativo de 2.300 millones.

La comparecencia de Greenspan ante el comité de banca del Senado fue, por lo demás, idéntica a la que mantuvo ayer ante el comité de servicios financieros del Congreso, y volvió a insistir en que habrá un fuerte crecimiento económico en 2004, que animará a los empresarios a ampliar sus plantillas "más rápidamente" de lo que han hecho hasta ahora.

El dólar vuelve a sufrir

Volvió a incidir en el peligro de que los inversores duden de la voluntad del Parlamento de recortar el déficit; entonces, los tipos a largo plazo aumentarán considerablemente. Pero aún no, lo que sienta mal al dólar. El efecto "paciencia" ha vuelto a aupar al euro hoy, hasta máximos históricos (1,2898 dólares), que han dado lugar después a su estabilización en los 1,281. Los analistas creen que la moneda única seguirá subiendo y no descartan que consolide pronto un récord.

La presentación ante el Parlamento del informe semianual sobre política económica ha sido vista por los inversores como una sutil invitación a mantener bajo el nivel del dólar y aprovechar la situación para recortar el déficit comercial, e indicó que con un dólar débil las compañías exportadoras de EE UU "encontrarán más receptivo al mercado de exportaciones".