Charleroi

El aeropuerto 'dominado' por Ryanair se abre a dos nuevas aerolíneas

Cuatro días después de que la Comisión Europea declarara ilegales una parte de las ayudas regionales valonas que Ryanair venía recibiendo desde 2001 para operar en exclusiva desde el aeropuerto de Charleroi, a 70 kilómetros de la capital, el ministro de Economía de Valonia ha anunciado que dentro de unas semanas, acogerá a dos nuevas compañías aéreas.

Además de la irlandesa de bajo coste Ryanair, operarán varios vuelos a destinos europeos Air Polonia, que unirá Charleroi con Varsovia y Katowice, y Axis Airways, que volará a la ciudad italiana de Pescara. El anuncio del titular de Economía Serge Kubla sigue a la decisión de Bruselas de considerar públicas y contrarias a la competencia las ayudas recibidas por la irlandesa, e instarle a devolver el 25%.

"Es evidente que la decisión de la CE aclaró cierto número de cosas", comentó el ministro Kubla, quien añadió que, al igual que Ryanair, estas dos compañías podrán beneficiarse de las ayudas regionales durante los cinco primeros años para promocionar esas nuevas rutas.

Una de las medidas de las que venía beneficiándose la compañía irlandesa era de ayudas regionales a 15 años, una de las cuestiones sobre las que la CE intervino, reduciendo a cinco el máximo permitido para que las compañías reciban subvenciones en la apertura de nuevas líneas. La región de Valonia pagará a las compañías entre cuatro y cinco euros por pasajero transportado, mientras el mantenimiento de los aparatos se facturará a "precio de mercado", es decir, alrededor de 600 euros por un avión de tamaño medio.

Las tasas de aterrizaje que pagarán las dos nuevas compañías serán mas altas que las que paga actualmente Ryanair, anunció Kubla, quien matizó que en el futuro la tendencia pasaría por "armonizar" las tarifas. Respecto de la posible ampliación del aeropuerto, Kubla señaló que la decisión se supedita a la conclusión de las negociaciones que se mantienen con Ryanair, que debe decidir si reducirá o no su actividad en Bélgica, en razón del aumento de costes que la decisión de Bruselas le ha ocasionado.