Mercados emergentes

El dinero irrumpe de nuevo en los mercados emergentes

El universo de los mercados emergentes es cada vez más atractivo. 'Las empresas de mercados emergentes han registrado un tremendo repunte este año, debido a las alentadoras noticias económicas, los éxitos de las reformas estructurales y el floreciente consumo local. Pese a ello, los niveles de valoración siguen siendo atractivos y bajos comparados con los de los mercados desarrollados', explica la gestora Boston Company.

Los emergentes atrajeron en 2003 187.500 millones de dólares, 63.300 más que en 2002, según calcula el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, en sus siglas en inglés), que agrupa a los principales bancos del mundo. Este año, el flujo de capitales aumentará un 4,6% hasta llegar al máximo en siete años. La emisión de deuda pública y privada será en 2004 de 45.000 millones, un aumento del 160% respecto a 2002.

'La renta variable de los emergentes funciona mejor que el resto del mercado, pero sigue siendo relativamente barata. El sector se beneficiará además de la recuperación global, la apreciación de las materias primas, la debilidad del dólar y el escenario de tipos bajos en EE UU', afirma Merrill Lynch en un informe sobre el sector.

En el universo de los mercados emergentes, los analistas apuestan por América Latina. 'Asia se está beneficiando de la aceleración del crecimiento de EE UU, pero sus mercados ya han corrido mucho, y es posible que Latinoamérica le gane la partida. México y Brasil se están posicionando para una recuperación espectacular', apunta Ignacio Dolz, de Morgan Stanley.

En 12 meses, el Mexbol acumula una revalorización del 56%. Los mejores valores son la constructora Corporación Geo (250%), la minera Grupo México (176%) y America Telecom (170%). La española BBVA Bancomer registra una ganancia del 33%. Brasil ha subido más de un 100%. La petroquímica Braskem (610%) lidera la carrera, aunque Usiminas (404%) y Comgas (330%) no se quedan cortos.

La gestora de ABN Amro señala a Brasil, como el mercado 'más atractivo'. Los argumentos que justifican esta predilección son 'el apetito por el riesgo, el recorte de tipos de interés y el momentum de crecimiento', indica la gestora. 'América Latina y Asia Pacífico son de lo más recomendable', corrobora Jaime Hoyos, de Crédit Agricole Asset Management. 'Europa del Este ofrece más dudas', advierte el gestor. 'Las subidas en esa región reflejan la entrada en la UE en mayo de este año, pero no los fundamentos económicos'.

La cautela es necesaria en estos mercados caracterizados por su volatilidad. 'Todavía es pronto para mostrarse optimistas sobre la situación de los mercados emergentes', indica Manuel Cabezas, de BNP Paribas Banca Privada. La recomendación de los gestores es diversificar y no invertir más de un 5% en emergentes.

Factores para el optimismo y para la cautela

Crecimiento

El entorno macroeconómico de los mercados emergentes es claramente favorable. El IIF anticipa que el PIB registrará un incremento promedio del 5,3%, frente al 4,6% de 2003. La región de Asia Pacífico será, como siempre, la más fuerte (+6,7%). Pero América Latina verá registros próximos al 3,4%, mientras que la economía de Europa del Este aumentará un 4,4%.

Tipos bajos

El precio del dinero está en niveles muy bajos en la zona euro (2%) y en EE UU (1%). Esto lleva numerosos capitales hacia los países emergentes, de mayor rentabilidad. Un encarecimiento de los tipos de interés devolverá el capital a puertos más sólidos. Los emergentes dependen demasiado de la financiación externa como para no acusar el cambio de rumbo.

Reformas

Los ajustes estructurales aún están pendientes en los países emergentes, como recuerda William Rhodes, vicepresidente de Citigroup y del IIF: 'Los emergentes aún deben implantar políticas macroeconómicas sólidas (...). Existe el riesgo de que los mercados estén yendo más allá de los fundamentos económicos, como sucedió en 1997, antes de la crisis asiática'.

Deuda pública

Los bonos soberanos del mercado emergente afrontan un ejercicio 'desafiante', según Merrill Lynch. El banco de EE UU espera que la deuda pública de esos países arroje un balance de 'retorno cero', en la línea con lo que sucede en todo el mercado de renta fija. De hecho, el bono de EE UU a 10 años ha perdido en lo que va de año 0,28 puntos básicos de su rendimiento.

Prima de riesgo

El índice EMBI, que mide el diferencial entre el rendimiento de la deuda de los emergentes y la de los bonos de EE UU ha caído sustancialmente, reduciendo el esfuerzo de financiación de estos países y su exposición a vaivenes externos. En América Latina, el Embi es inferior a cuatro puntos porcentuales, frente a los más de ocho puntos que llegó a registrar en 2002.