Escándalo financiero

La deuda de Parmalat asciende a 14.300 millones, ocho veces más que lo declarado por la compañía

La deuda del grupo alimentario italiano Parmalat el 30 de septiembre pasado era de 14.300 millones de euros, según el informe que los auditores de Price Waterhouse-Coopers han enviado al gestor extraordinario de la firma, Enrico Bondi. Esta cifra es casi ocho veces superior a los 1.818 anunciados por la antigua dirección.

La propia Parmalat ha informado a través de una nota de ese informe de la auditora, que señala también que la disponibilidad financiera en esa fecha era "irrelevante". Entre enero y septiembre de 2003, Parmalat tuvo ingresos por valor de 4.002 millones de euros, frente a los 5.376 millones que la firma que presidía Calisto Tanzi había declarado tener, mientras que la deuda reconocida por la antigua dirección era de 1.800 millones, en lugar de los 14.300 indicados por la empresa revisora de las cuentas.

En cuanto al ejercicio de 2002, los ingresos habían sido de 6.202 millones de euros, según la auditora, frente a los 7.722 millones declarados por los anteriores directivos en sus comunicaciones oficiales. Por lo que respecta al margen operativo bruto (EBITDA), en 2002 fue de 931 millones, según el balance de Tanzi, cifra reducida a 286 millones por Price Waterhouse-Coopers

El trabajo de Price Waterhouse-Coopers "todavía está en curso y por lo tanto los resultados presentados no son definitivos y pueden estar sujetos a variaciones". No obstante, el informe de la firma auditora "pone en evidencia diferencias significativas con los datos del balance de 2002 y de la relación trimestral al 30 de septiembre de 2003", según la nota de la nueva dirección provisional de Parmalat.

La información de la auditora servirá de base para el plan que la actual dirección extraordinaria prepara con objeto de relanzar el grupo alimentario, junto a los estudios que llevan a cabo otras entidades financieras. En la actualidad las actividades productivas del grupo "se han estabilizado sustancialmente tanto en Italia como en el extranjero", según Parmalat que apunta que, "desde el punto de vista financiero el grupo está en condiciones de proceder al pago de los gastos corrientes, aunque se hayan registrado excepciones en algunas zonas (Estados Unidos y Brasil) donde ya trabajan unidades de crisis".