'Caso Parmalat'

La policía registra la sede de Morgan Stanley en Milán en busca de nuevas pistas sobre Parmalat

La policía italiana ha registrado hoy la sede de la sucursal en Milán (norte) del banco estadounidense de negocios Morgan Stanley en busca de documentos relacionados con la quiebra del grupo lácteo Parmalat.

Agentes de la Guardia de Finanzas (la policía fiscal) han requisado igualmente documentos en las oficinas de Nextra, sociedad financiera que pertenece al grupo del banco italiano Intesa. El registro de ambas sedes está relacionado con una emisión de bonos de Parmalat por valor de 300 millones de euros que Nextra compró en junio pasado y que fueron a su vez vendidos a Morgan Stanley en octubre, según han informado fuentes de la investigación. En la compraventa de los bonos existen indicios de actuaciones ilícitas, según se desprende del interrogatorio del ex director financiero de Parmalat Alberto Ferraris.

Parmatour, insolvente

Paralelamente, el Tribunal de Quiebras de Parma ha decidido el estado de insolvencia para Parmatour, división de actividades turísticas del grupo lácteo, que pasa a estar en situación de administración extraordinaria bajo el control del comisario Enrico Bondi. Por otro lado, Bondi ha anunciado la disolución del consejo de administración de la firma Latte Sole, que opera en la isla de Sicilia y que fue comprada por Parmalat en 2001.

Los investigadores sospechan que el fundador y ex presidente de Parmalat Calisto Tanzi desvió hacia Parmatour -que cuenta con un millar de empleados- cerca de 750 millones de euros para cubrir sus deudas. Mientras tanto, los médicos que han visitado a Tanzi en la prisión milanesa de San Vittore han asegurado que padece una isquemia transitoria, tras un chequeo que ha servido a los abogados del empresario para pedir le sea concedido el arresto domiciliario, una petición que hasta ahora ha sido rechazada por los magistrados.

Los afectados se manifiestan

Por otro lado, los ahorradores afectados por la quiebra del grupo Parmalat se han manifestado frente a la sede romana del Banco de Italia en protesta por haber perdido su dinero y en demanda de un mayor control público sobre los mercados financieros. Así, varios centenares de personas se han concentrado frente al Palacio Kock, en la céntrica Via Nazionale de Roma, y han coreado eslóganes contra los bancos que vendieron los bonos del grupo lácteo italiano sin preocuparse de comprobar su solidez financiera.