Divisas

El euro vuelve a perder los 1,24 dólares

El euro ha mitigado su caída con respecto del dólar durante el fin de semana, pero sin recuperar los niveles de hace diez días. Desde primera hora de la mañana, la divisa europea mantiene un retroceso que la lleva a niveles del 17 de diciembre, frente a un máximo histórico alcanzado la semana pasada de 1,2898 dólares.

La moneda única ha abierto con bajas hoy en Londres, que mantiene a mediodía y la sitúan a 1,2377 dólares al cierre del mercado de Francfort. La semana pasada se zanjó con la divisa habiendo retrocedido en Francfort por debajo de la cota de los 1,24 dólares, un 4% desde sus niveles máximos de la semana anterior. En Tokio, el euro ha empezado el día a 132,10 yenes, también por debajo de los 132,90 del viernes.

En los últimos días, el billete verde ha podido recuperar algo del terreno perdido frente a las principales divisas, gracias a los indicadores divulgados el viernes pasado que mostraron un aumento en el flujo de capital hacia EE UU y una mayor confianza de los consumidores. Otros datos conocidos durante la semana indicaron una reducción del déficit comercial y en las solicitudes de subsidios por desempleo, además de un avance en la actividad del sector manufacturero.

Con todo, el giro más significativo en la persistente tendencia bajista que ha venido luciendo la divisa se produjo el lunes, cuando el presidente del BCE manifestó su preocupación por las excesivas alzas de la moneda única europea y su impacto en la economía. Por su parte, desde EE UU, el secretario del Tesoro John Snow recordó que Washington mantiene su apoyo a la política de un dólar fuerte en el seno de un mercado de divisas abierto y competitivo.

Los inversores ya están atentos al preámbulo de reunión que los ministros de Finanzas de los siete países más industrializados (G-7) celebran en febrero en Florida, donde se prevé abordarán la situación en los mercados de divisas.

El dólar inició un rápido declive a principios de septiembre, que ya había comenzado el año anterior, pero que se acentuó tras la reunión del día 6 celebrada en Dubai por los países más industrializados del G7. La velada advertencia sobre los riesgos de un voluminoso déficit por cuenta corriente en EEUU precipitó los descensos.