Ocio

El parque temático de Madrid está atado a Warner y Six Flags por cien años

El Parque Temático de Madrid Warner Bros se ha ligado a muy largo plazo con MWM Management, sociedad instrumental controlada por la compañía estadounidense Six Flags, gestora del parque. Los acuerdos en vigor entre ambas empresas prevén una duración hasta 2101.

A través de los citados acuerdos, con vigencia de 100 años cada uno, la sociedad del parque, en pérdidas, pretende 'salvaguardar la consolidación y prestigio de una marca reconocida como Warner Bros en un plazo largo de tiempo', según fuentes de la compañía.

En esencia, los contratos establecen que Six Flags recibirá del parque una compensación económica por su labor en el negocio. La cuantía de la contraprestación por la explotación del recinto vendrá en función de los ingresos brutos obtenidos en el centro, a lo que se sumará, además, un canon de éxito basado en los resultados operativos.

'Se trata de proteger a largo plazo la marca Warner', dicen en la compañía

En cuanto a la gestión en el presupuesto de construcción del centro, la sociedad establece una contrapartida a Six Flags que procederá de la aplicación de un porcentaje sobre el coste total del levantamiento del recinto.

También el parque ha sellado un acuerdo con la propia Warner Bros International Recreation mediante el cual se fijan los derechos de licencia por el uso de productos de la marca Warner Bros dentro del centro de ocio.

El contrato, con vigencia de 50 años, establece que Warner Bros recibirá una compensación por la utilización de su marca, que estará en función de los ingresos brutos de la sociedad. En la cifra se descontarán las ventas directas de sus productos que se hayan producido en el recinto.

La sociedad del parque temático está controlada por la Comunidad de Madrid (mediante la empresa Arpegio), Caja Madrid, Fadesa, El Corte Inglés y las grandes constructoras FCC, Ferrovial, ACS, Necso y Dragados.

Modelos diferentes ante la crisis

Los parques temáticos existentes en España (Isla Mágica, Warner o Terra Mítica) tienen mucho en común: capital público y respaldo financiero de la caja de ahorros local; números rojos y operaciones de capital para intentar equilibrar sus cuentas. Sin embargo, todos ellos parten de diferentes modelos de gestión.

La entrada de Paramount Park en la explotación de Terra Mítica, en Benidorm, significó en 2002 un fuerte recorte de costes. Sin embargo, su política de contención no consiguió aplacar unas pérdidas de 34,4 millones de euros. El pasado año, la multinacional de ocio anunciaba la ampliación del contrato, que terminaba en 2005, por otros cinco años más.

Isla Mágica, en suspensión de pagos temporal, no cuenta con empresa de gestión externa. La explotación de la actividad procede de su propio equipo directivo elegido por las entidades propietarias, El Monte, San Fernando y Unicaja.

En Port Aventura es el equipo de Universal quien se hace cargo de la gestión. æpermil;ste se fijó el objetivo de conseguir cuatro millones de visitantes, pero aún no lo ha logrado.