Alimentación

Campofrío se deshace de su deficitaria filial de mataderos

Campofrío ha optado por concentrar toda su actividad en la producción de elaborados cárnicos y abandonar su actividad en productos frescos, que hasta ahora suponía el 20% de su cifra de facturación consolidada.

La compañía cárnica presidida por Pedro Ballvé ha decidido vender por su valor teórico contable al grupo Proinserga, segundo productor nacional de ganado porcino, su filial Primayor, dedicada a la cría y sacrificio de ganado porcino.

En total, Campofrío cederá a Proinserga ocho mataderos, entre ellos el que el grupo había inaugurado el pasado año en Burgos, considerado como uno de los más avanzados de Europa. Además, traspasará un total de 1.300 trabajadores. El grupo Campofrío aseguró ayer en un comunicado que la transacción no implicará 'ningún resultado extraordinario para el grupo'.

Suministro garantizado

Según Juan Jose Guibelalde, consejero adjunto a la presidencia de Campofrío, el acuerdo con Proinserga permite a la compañía asegurarse todo su suministro para los próximos años a precios muy competitivos. Ambas empresas han acordado, además, 'abordar una colaboración estrecha que permitirá tanto implementar sinergias conjuntas como eliminar ineficiencias en la cadena de suministro a través de un contrato a largo plazo formalizado por ambas compañías, que convertirá a Proinserga en el mayor suministrador del grupo Campofrío'.

Además de las instalaciones industriales citadas, Campofrío ha incluido en esta transacción todos los contratos de suministro que Primayor tenía con terceros productores y su cartera comercial.

De acuerdo con el comunicado remitido ayer por Campofrío, la nueva alianza 'no es sino una consecuencia del plan estratégico de la compañía para los próximos años, donde el grupo cárnico centrará su actividad en la producción de elaborados y el desarrollo de nuevos productos, tanto en el sur de Europa como en los mercados del Europa del Este'.

La filial con más pérdidas del líder cárnico

El acuerdo con Proinserga para la cesión de Primayor permite al grupo Campofrío deshacerse de su filial más deficitaria. Así lo refleja la memoria del grupo en 2002.

Primayor cerró el ejercicio con unas pérdidas de 7,7 millones de euros y con unos números rojos acumulados de 10,4 millones. Según la auditoria de la empresa controlada por la familia Ballvé, el coste de adquisición en libros de su filial al 100% asciende a un total de 31,2 millones de euros, con un valor teórico contable de 12,9 millones de euros al cierre de 2002.

Los inversores recogieron ayer con cierta indiferencia la decisión de Campofrío de desprenderse de su deficitaria filial. Las acciones de la compañía subieron un 0,5%, hasta 10 euros, al cierre de la sesión.

Las cifras

20% millones de euros son las pérdidas que Primayor arrojó en 2002. Sus números rojos acumulados son 10,4 millones.

1.300 es la actividad de Primayor en la facturación del grupo Campofrío, que ahora se concentrará sólo en elaborados.

7,74 trabajadores y ocho mataderos transferirá Campofrío al grupo Proinserga.