'crisis de Parmalat'

Alarma entre los productores de leche por la crisis de Parmalat

El escándalo de Parmalat va dejando nuevos damnificados por el camino. Los productores de leche son uno de ellos. La Federación Española de Empresarios Productores de Lácteos (Feplac) advirtió ayer que la posible suspensión de pagos de Parmalat, propietaria de Clesa en España, sumirá en la ruina a miles de ganaderos. Según la federación, estos ganaderos 'cobran mes y medio después de entregar su leche, sin ningún tipo de contrato ni albaranes de entrega. Y sin saber cuál será el precio'.

Los productores de leche franceses también han dado la voz de alarma. Algunos aseguran estar en dificultades financieras arrastrados por la crisis del grupo alimentario italiano, al no abonarles la materia prima de noviembre. El consorcio Grupo Lechero de los Pirineos se queja de estar al borde de la quiebra.

Según la prensa italiana, los productores afectados en esta zona francesa son entre 100 y 150. La cámara de agricultura de los departamentos de Ariege y Alta Garonna ha hecho un llamamiento a las autoridades francesas y europeas para que hagan todo lo posible para que se les garantice el cobro de la leche.

Algunos de los ganaderos del norte de Italia decidieron esta semana suspender la entrega de leche a Parmalat ante el temor de no cobrar. La italiana Unión Nacional de Productores Lácteos (Unalat) solicitó ayer a sus miembros que no suspendan el suministro de leche al grupo alimentario para evitar que se agrave su actual crisis.

En defensa del grupo italiano que, según publicaba ayer The Wall Street Journal, podría haber estado falsificando sus cuentas durante al menos 15 años, Unalat subrayó que hasta ahora ha continuado pagando a todos sus proveedores, aunque haya sido con retraso.

Junto a los ganaderos, otros damnificados son los pequeños accionistas y poseedores de bonos de Parmalat. A estos últimos se les deben unos 4.000 millones de euros, pero tienen pocas esperanzas de recuperarlos. El presidente de la empresa italiana, Enrico Bondi, prefiere primero arreglar cuentas con los bancos, que prestaron a la compañía 2.000 millones de euros, según Bloomberg.

'Las perspectivas para los inversores son casi nulas', afirman algunos expertos, ya que se está hablando de un agujero de unos 10.000 millones de euros.

Mientras el escándalo de Parmalat crece tras la huida de Italia de su fundador, Calixto Tanzi (que no acudió el pasado miércoles a declarar ante el Tribunal de Parma), en España, la dirección de Clesa, que reconoce que los bancos están solicitando información sobre sus cuentas, vería con buenos ojos una posible venta por parte de la italiana. 'No nos afectaría negativamente, ya que ahora Parmalat lo único que nos proyecta son sombras', dice Cristino García, su director general. 'Clesa no depende ni comercial ni industrialmente de Italia, somos solventes y no tenemos vinculación de créditos con la matriz'.