Energía

Repsol venderá a Iberdrola su 25% en dos plantas vascas de gas y electricidad

La adquisición, según fuentes consultadas, se materializaría a mediados del próximo mes de enero. La operación está cerrada a falta rematar algunos flecos relativos al precio a pagar (la construcción de estos dos proyectos energéticos supuso una inversión de 640 millones de euros) y al acuerdo entre los cuatro accionistas (Repsol, EVE, Iberdrola y BP) para que EVE y BP renuncien al derecho de tanteo que mantienen por el 5% y facilitar, así, la venta a Iberdrola.

Bahía de Bizkaia Electricidad (BBE) es la titular de una planta eléctrica de ciclo combinado de 800 Mw de potencia que ya está operativa. Bahía de Bizkaia Gas (BBG) tiene en propiedad una planta de regasificación con una capacidad de 3 bcm (miles de millones de metros cúbicos) que será ampliada a 6 bcm en el plazo de dos meses. Las dos instalaciones se ubican en terrenos del Puerto de Bilbao.

Precisamente ayer, Ignacio Sánchez Galán, vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Iberdrola, aseguró en Bilbao: 'Nosotros tenemos vocación de comprar a quien quiera vender las participaciones que tienen en cada uno de los negocios, así que nuestra intención no es nueva'.

REPSOL 11,13 0,07%
IBERDROLA 10,00 0,40%

El Gobierno vasco, propietario del Ente Vasco de la Energía, afirmó a través de su consejero de Industria, Josu Jon Imaz, que la vocación del Ejecutivo 'no es la de permanecer en los negocios', pero que su posición en el accionariado tiene como objetivo garantizar los dos proyectos. Su salida, entonces, se produciría cuando ambos adquieran velocidad de crucero.

La reordenación accionarial en Bahía de Bizkaia Gas y Bahía de Bizkaia Electricidad podría ser de mayor calado. Fuentes del sector afirman que el Gobierno vasco podría reducir su participación y vender parte a Hidrocantábrico, la eléctrica asturiana que se hizo con la mayoría de Naturcorp, la compañía que aglutinaba los activos gasísticos del Ejecutivo de Vitoria. A cambio, mantendría una posición minoritaria, pero asegurándose una participación en la gestión. Naturcorp tiene cerrado un contrato de regasificación con Bahía de Bizkaia Gas

BP, por su parte, ha mantenido hasta ahora una posición vendedora. Su salida del capital de ambas sociedades, al parecer, no se producirá de momento.

La valoración de ambas sociedades ha sido encargada a BNP Paribas con el consenso de los cuatro socios. Fuentes consultadas aseguran que hasta ahora el grueso de las diferencias entre Iberdrola y Repsol se ha centrado en la valoración de la planta eléctrica, la que más interesa a Iberdrola. La rentabilidad futura de esta instalación, que se basa como otras de sus características en las horas de funcionamiento y en el precio de la electricidad. La eléctrica, con la compra, deberá asumir también un importante volumen de deuda.

Para Repsol la venta supone monetizar sus reservas para afrontar otros proyectos. 'Se trata de una participación financiera que no nos interesaba para el futuro', señalan fuentes del grupo petroquímico. æpermil;ste, sin embargo, está negociando un precio de venta por cada megavatio instalado que no sea inferior al coste que para su filial Gas Natural tiene su expansión en el negocio eléctrico. A pesar de su próxima salida del capital, Repsol se ha asegurado su participación en el negocio. Cerró a principios de año un contrato a 20 años para suministrar cerca de 1 bcm al año a la planta de ciclo combinado.

El Gobierno vasco y BP pueden ejercer un derecho de tanteo del 5% cada uno

Galán se manifiesta en contra del sistema de tarifa regulada

El consejero delegado de Iberdrola aseguró ayer que el mayor enemigo de la liberalización de los mercados eléctricos es la existencia de una 'tarifa fijada reglamentariamente' en el marco de un sistema regulatorio. Ignacio Sánchez Galán, que firmó un convenio de colaboración para mejorar la calidad del suministro en el País Vasco, señaló que 'la tarifa es tan baja' en estos momentos que el margen de maniobra en precios para las compañías es muy reducido. Galán aseguró que los precios en España se habían reducido en los últimos años en torno al 35% en términos reales.