Coyuntura

La caída del IPC despeja el temor a un repunte de los tipos en EE UU

El fuerte crecimiento de la economía no ha conseguido conjurar el fantasma de la deflación. Las rebajas que están ayudando a mantener vivo el crítico consumo en EE UU han provocado una caída de los precios del 0,2% en noviembre, cuando en octubre se mantuvieron sin cambios.

Las tarifas aéreas se han rebajado un 2,6%, el vestido, un 0,5% y hasta los gastos en medicinas han registrado un retroceso, aunque no los de atención médica.

Los precios de la energía cayeron un 3,9% y el alimento registró un avance del 0,4%. Restadas estas dos últimas variables el índice de precios interanual, y a un mes de cierre del año, crece un 1,1% cuando en 2002 fue del 1,9%. La evolución de estos precios es uno de los factores que más valora la Reserva Federal para decidir sobre la necesidad de subir los tipos.

El IPC de noviembre incluidos los precios más volátiles refleja un índice de crecimiento del 1,8%, según los datos del departamento de Trabajo, cuando a diciembre del año pasado registró una subida del 2,4%.

Así las cosas, los consumidores siguen gastando y la producción industrial ha subido su producción un 0,9% frente al 0,4% (cifra revisada) del mes anterior, según la Reserva Federal. Este crecimiento, que según la estadística es el mayor desde octubre de 1999, ha permitido que la capacidad industrial pase del 75,1% en octubre al 75,7% en noviembre. Los porcentajes están aún lejos del 82% que se registraba en la década de expansión económica que acabó en 2001.

El nivel de gasto de los americanos también llega al mercado de la vivienda en el que, de todas maneras, se empieza a percibir un cierto agotamiento y un mayor peso del coste de las hipotecas, que ronda actualmente el 6%.

El mes pasado se empezaron a construir un 4,5% más de casas que el mes anterior, cuando se esperaba que los porcentajes fueran negativos. Lo serán, puesto que los permisos para nueva construcción han caído un 5,4%.

Malos datos y fuerte déficit para el tambaleante dólar

Pocos apoyos tiene el dólar para mejorar su valor. Y es que mientras el presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan (en la foto), no vea inflación ni creación robusta de empleo, subir los tipos y hacer atractiva la divisa es una posibilidad que se diluye si los números rojos sean sostenibles. EE UU necesita el dólar fuerte que George Bush dice apoyar para contener el déficit por cuenta corriente, que el pasado trimestre fue de 135.040 millones de dólares, el 4,9% del PIB. Pero con el billete verde perdiendo color, los inversores privados vendieron en octubre 7.100 millones y son los bancos centrales los que compran. EE UU necesita atraer 2.000 millones diarios para frenar el déficit.