Pesca

Vigo acogerá la sede de la Agencia de Pesca de la UE

La falta de consenso sobre el proyecto de Constitución europea se trocó en rápido acuerdo cuando los líderes europeos abordaron el reparto de sedes para 10 organismos comunitarios.

Demostrando más habilidad en el mercadeo de intereses que en el liderazgo de un debate político, el presidente de turno de la UE, Silvio Berlusconi, resolvió en un abrir y cerrar de ofertas un contencioso que coleaba desde comienzos del año 2001. El reparto dejó de lado a los 10 nuevos miembros de la UE, a los que se les concederá prioridad en la próxima distribución de sedes.

Berlusconi logró para Parma la disputada sede de la Agencia Alimentaria (operativa desde el año pasado), a la que aspiraban también Barcelona y Helsinki. El presidente del Gobierno, José María Aznar, aceptó en compensación una Agencia de Control Pesquero que la Comisión Europea se propone crear el año que viene. Aznar anunció que Vigo albergará ese organismo.

Grecia obtuvo la futura Agencia para la Seguridad de Internet, una de las se había barajado como premio de consolación para Barcelona.

Lisboa logró la sede la Agencia de Seguridad Marítima, creada el año pasado, a la que aspiraban Francia y España. La ciudad gala de Lille obtiene la Agencia de Seguridad Ferroviaria.

Las futuras Agencias para el sector químico y para el control y prevención de enfermedades se instalarán en Finlandia y Suecia, respectivamente.

La Haya se queda con la sede del órgano de investigación judicial Eurojust, y en Londres se instalará la Escuela europea de Policía.