Crisis

Parmalat agudiza su crisis al caer un 47% en Bolsa

De un plumazo Parmalat ha quedado sin el respaldo del mercado y se ha hundido en Bolsa hasta su nivel más bajo en ocho años. El valor, que bajó el 47,4%, había estado tres días con la cotización suspendida desde que el grupo reconociera dificultades para desembolsar los 150 millones de euros de una emisión de deuda que venció el lunes.

Parmalat trató de convencer sin éxito de que se atendrá a la prórroga para el pago que establece la normativa italiana y que el 15 de diciembre cumplirá con sus obligaciones. Para entonces, en caso de que cuente con los fondos necesarios, tendría que pagar otros ocho millones en intereses. Y, lo que es peor, la confianza del mercado habrá quedado seriamente dañada.

En España, sin embargo, el presidente de su filial Clesa, Arturo Gil, se muestra tranquilo: 'La crisis la estamos viviendo como ajenos y la empresa funciona aquí de forma autónoma. No nos hemos visto afectados en absoluto'.

El aplazamiento del pago, aunque técnicamente no sitúa a Parmalat en suspensión de pagos, provocó el pánico, sobre todo después de que Standard & Poor's bajara en 24 horas dos veces la calificación de deuda, hasta CC/C, sólo dos niveles por encima de la suspensión de pagos. Argumenta que 'el hecho de que no pueda hacer frente a un pago tan modesto refleja una situación de liquidez muy tensa', y más teniendo en cuenta que, teóricamente, el grupo dijo en septiembre que contaba con 4.200 millones en liquidez y deuda de 6.000 millones. Lo mismo opina Société Générale Credit Research, que ve a la empresa 'a punto de suspender pagos y no muy lejos de la bancarrota'.

La compañía ha tratado de reaccionar contratando como consultor a Enrico Bondi, antiguo consejero de Telecom Italia, que diseña un plan de reestructuración. Desde España, Gil afirma que el plan 'es sólo financiero', que en ningún caso 'afectará al negocio básico' y descarta que Clesa pueda ser vendida.

El caso ha traído a la mente a Cirio, otro grupo italiano de alimentación, que en noviembre de 2002 se vio forzado a suspender pagos.

De momento, la crisis ya ha provocado la renuncia del número dos de Parmalat, Fausto Tonna.