Informe

El BCE advierte que el mercado subirá los tipos por la pérdida de crédito fiscal

El BCE no ha dado por cerrado el capítulo sobre el Pacto de Estabilidad, incumplido por Francia y Alemania con la bendición del Ecofin, y en su informe mensual de diciembre ha vuelto a alertar sobre las consecuencias que tendrá en las condiciones monetarias.

La credibilidad del marco institucional, que quedó en entredicho al no aplicar sanciones a París y Berlín por vulnerar el déficit fiscal estipulado en el Pacto de Estabilidad, supone, según el banco, 'una condición previa para el mantenimiento de unas primas de riesgo reducidas en los mercados financieros', es decir, los tipos de interés de los bonos del mercado.

No obstante, el BCE reitera que la actual política monetaria, que mantiene los tipos de interés en el 2%, el nivel más bajo en 50 años, 'sigue siendo adecuada'.

'El descenso de la inflación no se producirá con la intensidad prevista'

El presidente del banco, Jean-Claude Trichet, ya desmintió tras la decisión del Ecofin del 25 de noviembre de no sancionar a Francia y Alemania, que el BCE tuviera la intención de encarecer el dinero.

Una de las razones que esgrime el banco para mantener la actual política monetaria es la estabilidad de los precios, que van a crecer más de lo que en un principio había previsto. Así, frente a la estimación del 07%-1,9% que manejaba en junio para el próximo año, ahora se espera que los precios crezcan entre un 1,3% y un 2,3% en 2004.

El BCE adelanta que la tasa de inflación seguirá 'manteniéndose en torno al 2% en los próximos meses', el límite marcado por el propio BCE. 'El descenso de la tasa de inflación no se producirá con la intensidad ni la rapidez previstas en los primeros meses del año', advierte en su informe, debido a la evolución desfavorable de los precios de los alimentos, el encarecimiento del petróleo y el incremento proyectado de los impuestos indirectos.

Para este año, la previsión de inflación se ha modificado también, frente a un intervalo del 1,8%-2,2% al 2%-2,2%.

En cuanto al crecimiento, aunque el BCE reconoce que 'los últimos datos publicados confirman que la actividad económica de la zona euro ha repuntado durante el segundo semestre de 2003', ha rebajado la previsión para este año. Desde el 0,4%-1% previsto en junio, el Banco ha reducido el incremento del PIB en 2003 al 0,2%-0,6%.

Para 2004, sin embargo, la estimación sigue igual, con un crecimiento que será del 1,1% como mínimo y del 2,1% como máximo para el conjunto de la zona euro. En 2005, los datos mejoran algo, con una previsión de entre el 1,9% y el 2,9%.

La recuperación económica vendrá en parte de la mano de un incremento de la demanda interna. Según el banco, el consumo privado debería verse respaldado por la apreciación del euro, que abarata las importaciones, y por una intensificación del crecimiento del empleo. La inversión empresarial también protagonizará una recuperación gradual gracias al dinamismo de la demanda exterior, de los bajos tipos de interés y las favorables condiciones de financiación.

En general, los riesgos que afectan a la recuperación de la economía mundial 'parecen encontrarse equilibrados' a corto plazo y EE UU y Asia continuarán su crecimiento, con efectos positivos en otras economías. No obstante, el Banco advierte sobre los países que, como EE UU, tienen desequilibrios por cuenta corriente, ya que 'continúan arrojando sombras sobre las perspectivas económicas mundiales'.

España lidera el encarecimiento de la vivienda en la zona euro

Los precios de la vivienda han sufrido fuertes subidas en el conjunto de la zona euro, de un 7% interanual en los últimos cuatro años, pero más en España que en ninguno de los otros países. Así lo afirma el BCE en su informe mensual, en el que se dice que entre los años 1999 y 2002, los precios aumentaron por encima de la media en España, Irlanda, Países Bajos, Grecia y Francia. Pero mientras Países Bajos e Irlanda destacan por haber reducido su diferencial con el resto de los socios, España sobresale por lo contrario. Las diferencias entre los países están determinadas por el carácter local del mercado de la vivienda (las concesiones para la financiación, los incentivos fiscales, la reglamentación urbanística...) y las tendencias demográficas. Además, ha influido la evolución de los tipos de interés a finales de los noventa, cuando bajaron sensiblemente en España, Irlanda, Grecia y Portugal.

Aceleración de ventas en EE UU

Las ventas de Navidad, el periodo más activo para los consumidores de EE UU comenzaron a finales de noviembre con descuentos a pesar de la subida de precio de las importaciones (un 0,4% por el abaratamiento del dólar). Y las rebajas funcionaron. Las ventas en noviembre han sido mejores de lo esperado, un 0,9% más que en octubre.

La subida se produce después de la estabilización de éstas en octubre, aunque inicialmente se calculó una caída del 0,3%. Esta rebaja hacía temer una temporada a la baja. Los americanos gastaron 322.400 millones en este periodo, sobre todo en coches (sin ellos las ventas crecieron un 0,4%). Los analistas creen que con este consumo en el primer semestre de 2004 habrá un fuerte crecimiento. La mala noticia es que la semana pasada 13.000 personas más solicitaron cobertura de paro, hasta un total de 378.000, informa Ana B. Nieto, desde Nueva York.

Repunte inflacionista en Europa

Los precios han registrado ligeros repuntes en tasas interanuales en Alemania y Francia. Aunque el IPC alemán se redujo dos décimas en noviembre, en los últimos doce meses la tasa de inflación se elevó una décima al 1,3%.

Por su parte, los precios franceses subieron un 0,1% en el mes pasado y elevaron la tasa interanual al 2,3%, una décima más que en octubre. En Francia, este ligero repunte inflacionista que acerca la tasa gala a la española (2,6%), se debe fundamentalmente a la fuerte subida de precios del tabaco realizada el pasado 20 de octubre.

La tasa de inflación subyacente (que excluye los precios energéticos y de los alimentos no elaborados) se elevó al 1,6% interanual en Francia y al 1,3% en Alemania. Esto refleja que los precios de la energía prácticamente no afectaron a los precios alemanes.