CincoSentidos

A todo lujo en un hotel volante

Tras cuatro décadas de dominio total en los vuelos intercontinentales del 747 de Boeing (el mítico Jumbo), ha llegado una nueva generación de grandes aeronaves, cuyo máximo exponente es el cuatrirreactor A-340-600 del constructor europeo Airbus o el aparato 777 del constructor estadounidense. Y todavía está por llegar el más grande de la serie, el A-380 que, con sus 500 plazas de capacidad, hará su primer vuelo en 2005 y se pondrá en servicio en 2007.

Los vuelos transoceánicos del siglo XXI superan a los que se realizaban al final del milenio anterior en prácticamente todos los aspectos. Los nuevos aviones son capaces de recorrer sin descanso hasta 15.000 kilómetros convirtiendo en una pesadilla del pasado las incómodas escalas. Los nuevos aparatos son más respetuosos con el medio ambiente tanto en emisiones de gases, como en ruido. El gasto de combustible del Airbus 340-600 es inferior en más de un 50%, si se le compara con el consumo de queroseno del mítico Jumbo. Ocurre lo mismo con el aparato de Boeing 777.

El consorcio europeo Airbus fue el primero en convertir a sus aeronaves en auténticos ordenadores volantes, consiguiendo que la capacidad de proceso que la informática incorpora a la aeronáutica otorgue a los aviones el mejor comportamiento en los retos de la seguridad, la eficiencia económica y la fiabilidad en la explotación. Posteriormente, el resto de los fabricantes han seguido sus pasos.

Las nuevas aeronaves minimizan las turbulencias

Pero las ventajas informáticas de la nueva generación de grandes aviones exceden el ámbito de lo meramente operativo y permiten a las compañías aéreas ofrecer a todos sus clientes, pero sobre todo a sus mejores clientes, los que viajan por motivo de negocio, una serie de ventajas y comodidades que hasta hace poco eran impensables. El nuevo aparato A-340-600, incorporado este verano a la realización de las rutas latinoamericanas de la compañía española Iberia, se convierte para los ejecutivos que lo utilizan en un auténtico hotel de cinco estrellas. Las 11 horas que dura el viaje entre Madrid y Lima o las 13 horas de vuelo a Santiago de Chile se viven en un ambiente de lujo.

Para asegurar el confort de los 350 pasajeros, la moderna cabina del aparato del Airbus 340-600 está controlada por un ordenador central que maneja el sobrecargo o una azafata. Desde este computador de pantalla táctil se puede controlar la temperatura de cada zona del avión o coordinar los mensajes a los pasajeros en los diversos idiomas. Con el gesto de un solo dedo se supervisa la limpieza de los servicios sanitarios en pleno vuelo o se controla el cumplimiento de la prohibición del consumo del tabaco a bordo.

En la cabina del piloto, el uso de la informática permite aquilatar al máximo el consumo de cada motor, analizar la composición de cada nube y desentrañar el carácter pacífico o violento de las tormentas vecinas.

El diseño del avión ha sido realizado con intención de minimizar los movimientos que producen las turbulencias, consideradas en todos los estudios de confort como los principales enemigos de los pasajeros con miedo a volar. La tripulación posee un instrumental específico para minimizar las molestias que producen.

El fuselaje ancho de los nuevos aviones permite ofrecer a todos los pasajeros en clase primera y, a partir del próximo año, también a los pasajeros en clase de negocios renovada de compañías como Lufthansa, British Airways, Air France, KLM, Singapore, Thai o Iberia, un asiento que se convierte en cama y que permite permanecer las horas de sueño en posición completamente horizontal.

El placer de volar. Ventajas para ejecutivos

Neceser de viaje personalizado

Los pasajeros en primera clase y en clase de negocios reciben en cada vuelo un completo neceser de aseo. Algunas compañías apuran sus cuidados a sus mejores clientes y personalizan este neceser ofreciendo productos diversos a los hombres y a las mujeres. En algunos casos también se facilita un pijama.

Completa oferta de entretenimiento

El Airbus 340 incorpora en la cabina un segundo ordenador que controla y distribuye los servicios de entretenimiento a cada uno de los asientos del avión. Estos aparatos son también los encargados de facilitar líneas telefónicas o conexiones de Internet que cada día son más demandadas por los ejecutivos.

Servicio de comidas a la francesa

Los servicios de comida en primera clase se realizan en los vuelos transoceánicos mediante un servicio que se denomina 'a la francesa'; esto es, que el auxiliar de vuelo sirve el plato directamente de un grupo de bandejas, lo que da oportunidad al viajero de contemplar la oferta y elegir la comida que más le apetezca.