Crisis

La incertidumbre que rodea a Parmalat hunde su cotización en Milán un 55%

Las acciones del grupo alimentario Parmalat han llegado a caer hoy un 55%, tras volver a cotizar en la Bolsa de Milán, donde ayer fueron suspendidas a raíz de la crisis abierta por el impago de un préstamo en obligaciones. A media sesión, los títulos se deprecian casi un 40%.

El valor fue suspendido temporalmente por exceso de depreciación cuando se cambiaba a un precio teórico de un euro, respecto de los 2,237 euros del cierre del viernes.

Parmalat, que tiene ramificaciones en todo el mundo y emplea a más de 36.000 trabajadores, no hizo frente a un préstamo de 150 millones a su vencimiento el día 8, lo que desató una oleada de temores sobre su futuro.

La agencia de calificación de riesgos Standard & Poor's la situó ayer al borde de la insolvencia, al pasarla del nivel B+ al CC, mientras el organismo rector del mercado de valores convocaba de urgencia a su presidente Calisto Tanzi.

Al final de una reunión que duró casi dos horas, Tanzi reiteró su compromiso de pagar antes del 15 de diciembre el préstamo, al tiempo que presentaba su dimisión uno de los más significativos directivos de la compañía, Fausto Tonna, considerado durante muchos años su "cerebro".

Los ministros de Industria, Antonio Marzano, y de Agricultura, Gianni Alemano, han salido en defensa de Parmalat, sobre todo para asegurar que su caso no tiene nada que ver con el del también grupo italiano Cirio, que recientemente declaró suspensión de pagos.

Parmalat, fundada en 1961 por los hermanos Calisto y Anna Maria Tanzi, cuenta con 146 establecimientos repartidos por los cinco continentes y su facturación se aproxima a los 8.000 millones.