Reconstrucción

Tensión entre EE UU y Europa por los contratos en Irak

Sí podrán, sin embargo, adjudicarse contratos de reconstrucción compañías procedentes de Ruanda, Mongolia, Etiopía, Palau, Eritrea o Afganistán. La lista se extiende a 63 países, incluidos Irak, España y Reino Unido, estos dos últimos, firmes aliados de EE UU en el conflicto.

El subsecretario de Defensa estadounidense, Paul Wolfowitz, publicó en un comunicado la relación de naciones candidatas a adjudicarse 26 contratos, por un total de 18.600 millones de dólares (15.200 millones de euros).

De acuerdo con el memorándum de Wolfowitz, uno de los impulsores de la guerra contra Irak desde el 11-S, esta exclusión se refiere a contratos que salen de los presupuestos americanos. Las naciones excluidas sí podrán obtener contratos financiados con los 13.000 millones recogidos por la conferencia de donantes de Madrid.

La decisión, según aseguraba el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan, era conocida por el presidente Bush, 'que estaba totalmente de acuerdo con ella'. El portavoz añadió que EE UU podría ampliar la lista a los países que 'quieran participar en los esfuerzos de la coalición'.

En las naciones excluidas, la medida provocó indignación. El presidente de la Federación Alemana de Industria (BDI), Michael Rogowski, dijo que la medida supone 'atacar al objetivo equivocado'. Para Rogowski, cuya asociación representa 170.000 firmas, se trata de 'una ineptitud política'. El Gobierno germano considera que la medida 'no es aceptable', según su portavoz, Bela Anda.

En Francia, la cautela reinaba entre las empresas tradicionalmente presentes en Irak, que acompañaron a la diplomacia francesa en su mínima reacción. El Ministerio de Asuntos Exteriores se limitó ayer a transmitir a través de su portavoz que, una vez 'tomada nota' de las directrices y que 'estudia la compatibilidad de las medidas con el Derecho internacional de la competencia'.

Canadá, también excluido de la lista, mostraba su enfado por boca de Paul Martin, que se convertirá el viernes en primer ministro. Según Martin, es una decisión difícil de entender y llamará a consultas al embajador americano inmediatamente. Canadá tiene el mayor contingente militar en Afganistán y donó unos 230 millones para Irak en Madrid.

La Unión Europea dijo que examinará los contratos de licitación pública para comprobar si cumplen con las normas de la Organización Mundial del Comercio.

Otros organismos internacionales también mostraron preocupación. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, declaró que para mantener la estabilidad en Irak 'se deben evitar las decisiones disgregadoras'.

'Intereses de seguridad esenciales'

1 El Gobierno de EE UU no ha desvelado una razón lógica para excluir a los países de la reconstrucción de Irak y alude 'intereses esenciales de seguridad' para 'limitar la competencia'. La exclusión no afecta a las subcontratas, por lo que las adjudicatarias podrán negociar servicios con Francia, Alemania y Rusia.

2 El miedo a desvelar las estrategias comerciales provocó que las empresas galas optaran por la mesura en sus reacciones, minimizando la importancia de su presencia en Irak. La cautela generalizada no pudo esconder el evidente interés por una región que aportará millonarios negocios a las empresas que puedan acceder a su mercado y que, de prosperar la iniciativa norteamericana, se verá frustrado, especialmente el de las 70 empresas francesas presentes en Irak en 2002. Alcatel, una de las empresas de telefonía históricas en la región, dijo no querer entrar en una 'cuestión política', si bien reconoció estar interesado en la reconstrucción del país 'a través de los operadores a los que apoyamos'.

3 La decisión perjudicará algunos consorcios alemanes de infraestructuras que han desarrollado importantes proyectos en Irak y que estaban bien posicionados para lograr contratos. Hochtief, la mayor constructora de Alemania, puso en pie la presa de Mosul en el río Tigris a finales de los ochenta. La firma de ingeniería KSB, fabricante de un tercio de los aparatos de bombeo de Irak, también se considera afectada. Otra perjudicada es Siemens, que realiza un 2% de sus ganancias en Oriente Próximo.

Negocios en el país. Compañías con intereses

Repsol y Cepsa han logrado contratos de crudo

Repsol YPF y Cepsa han sabido mantener sus contactos en Irak. Desde el final de la guerra, ambas petroleras han logrado varios acuerdos de suministro con el organismo iraquí State Oil Marketing Organization (SOMO), encargado de la comercialización del crudo. Cepsa anunció hace unas semanas uno de los mayores contratos españoles de petróleo, por un total de 12 millones de barriles. Anteriormente, Repsol habían adquirido o formalizado la compra de unos cinco millones de barriles, y en septiembre Cepsa logró un cargamento por otros dos millones.

Bechtel retrasa los acuerdos con constructoras españolas

Bechtel, una de las empresas contratistas designadas por el Gobierno estadounidense para adjudicar los proyectos en Irak, ha dado a las principales constructoras españolas un plazo superior a un año, hasta finales de 2004, para los contratos. Además de las constructoras, también eléctricas y empresas de tecnología han mantenido contactos con Bechtel. Las empresas españolas interesadas, sin embargo, han mostrado escepticismo, dado que los proyectos que se adjudiquen serán subcontrataciones con precio cerrado, por lo que se reduce el margen de negocio.

Halliburton cobra cara la factura de petróleo a los contribuyentes

Halliburton pasa una cara factura a los contribuyentes americanos que son los que pagan por la importación de petróleo a Irak. La empresa, en cuya dirección estuvo el vicepresidente, Dick Cheney, y ganó el contrato sin concurso público, cobra 2,64 dólares por galón al Gobierno, cuando el precio al por menor es de 71 centavos en Oriente Próximo. En Irak se ha impuesto un precio político entre 5 y 15 centavos. Halliburton subcontrata el servicio a una empresa kuwaití y fija el coste del producto en 1,17 dólares, al que añade 1,21 por transporte y comisiones de 26 centavos.