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El euro prosigue su carrera y alcanza ya 1,224 dólares

El euro volvió a comer ayer terreno al dólar y se encaramó a un nuevo máximo histórico. La cotización avanzó hasta 1,224 dólares por unidad, una subida del 16,9% en 12 meses. La meta de los 1,23 dólares parece ahora más factible. La cotización reaccionó a la baja tras el anuncio de Greenspan, pero recuperó su curos de inmediato y ascendió hasta la nueva marca.

EE UU está atenazado por un problema de doble déficit, público y por cuenta corriente, que agrava un contexto económico aún titubeante. La Administración Bush ha optado por atajar el problema del desequilibrio en la balanza por cuenta corriente impulsando la competitividad de los exportadores a través de un dólar más débil.

Una estrategia que, sin embargo, tiene su contrapartida en la financiación de la deuda pública, toda vez que los principales financiadores son inversores japoneses.

Por otra parte, los activos en dólares no tienen excesivo brillo. Con unos tipos de interés al 1%, el atractivo de los bonos del Tesoro estadounidense es escaso comparado incluso con otros puertos seguros, como la UE o Reino Unido, donde los tipos a corto plazo son del 2% y el 2,75%.

En renta variable, la percepción de que los activos estadounidenses están demasiado valorados está extendida por todo el mercado. Esto es un hecho en algunos de los valores que más ponderan en Wall Street. Así Intel tiene un PER (número de veces que el precio de la acción contiene el beneficio) de 42,9. En el caso de Microsoft y Procter & Gamble, el PER es de 26,8 y 22,89. No obstante, para General Electric y Pfizer el PER estimado está ya por debajo de los 20. La falta de interés en los valores estadounidenses quedó reflejada en la estadística de flujos de capital, que bajó de agosto a septiembre de 49.000 a 4.190 millones de dólares.